VIDEO | En enorme operativo de la Fiscalía capturan a por lo menos 38 policías corruptos

En varios operativos de la Policía y la Fiscalía se logró la captura de uniformados vinculados con bandas delincuenciales dedicadas al robo y microtráfico.

En dos operativos liderados por la Fiscalía General de la Nación en las ciudades de Bogotá y Medellín en contra de las organizaciones dedicadas al tráfico de estupefacientes y el hurto en todas sus modalidades, se logró la captura de varios uniformados.

Las organizaciones tenían a su servicio, según la investigación, a funcionarios de la Policía Nacional que facilitaban el tráfico de estupefacientes en diferentes sectores de las dos principales ciudades del país, además del hurto en la ciudad de Cali.

Diez agentes corruptores pertenecientes a organizaciones criminales conocidas como “la cueva, el coco, el triángulo, Santa Fe, San Bernardo, la 24, Miami, Maema y Sancocho” que fueron impactadas por los agentes policiales.

Los uniformados serán presentados ante un juez de control de garantías y se les acusará por concierto para delinquir agravado con fines de narcotráfico, cohecho, delitos contra la administración pública, tráfico, fabricación y porte de estupefacientes, pues los policías omitieron sus funciones para permitir homicidios, extorsiones y comercialización de drogas ejecutando acciones delictivas.

Según informó Revista Semana, a cada uniformado los delincuentes le pagaban hasta 3 millones de pesos para omitir sus funciones.

En horas de la mañana de este viernes, también se informó sobre la operación que llevó a cabo en la ciudad de Cali, la cual se trabajó con Asuntos Internos de la Policía, denominada Operación Plenus en ofensiva contra la delincuencia.

El trabajo se llevó a cabo de manera mancomunada con la Fiscalía y desarticularon una macroestructura delincuencial dedicada al hurto de residencias, capturando a 47 integrantes quienes perfilaban a sus víctimas, 16 eran policías activos.

Los capturados en el Valle del Cauca buscaban hurtar viviendas que eran propiedad en su gran mayoría de narcotraficantes, donde adecuaban caletas con importantes sumas de dinero, las cuales habitaban o arrendaban para no levantar sospechas.

Además, los delincuentes se quedaban con las grabaciones de las cámaras de seguridad de los lugares en los que hurtaban, para evitar ser descubiertos. Los dineros obtenidos en los robos eran invertidos en préstamos y compraventas de vehículos.

“Varios de los hechos de esta organización no fueron denunciados dada la ilegalidad de los dineros. Se suma el favorecimiento de algunos uniformados de la Policía que fueron dejados a disposición de la justicia”, informó el general Manuel Vásquez, comandante de la Policía Metropolitana de Cali.

Según el comandante de la Policía Metropolitana, el cabecilla de esta organización fingió su muerte en redes sociales para huir de las autoridades. A los capturados les sindican los delitos de concierto para delinquir agravado, porte ilegal de armas de fuego y hurto calificado.

Estos se suman a más de 110 procesos judiciales por otras conductas penales y más de 60 registros por comportamientos contrarios a la convivencia. Por su parte, los policías responderán por prevaricato y cohecho por el favorecimiento a los delincuentes.