VIDEO | Policía destituido impuso millonaria multa a humilde vendedora de tintos a la que agredió

Fue el periodista Daniel Coronell quien reveló la exorbitante cifra que el patrullero le impuso a la mujer en un comparendo.

El pasado jueves 25 de noviembre se conoció a través de redes sociales el video que muestra un caso de abuso de fuerza por parte de un patrullero de la Policía, quien intimida y agrede a una mujer que trabajaba vendiendo tintos en el barrio Patio Bonito, en Kennedy, sur de Bogotá.

Dichas imágenes fueron registradas por una cámara de vigilancia del sector que graba el momento exacto en el que los dos patrulleros increpan a la vendedora ambulante y uno de ellos reacciona de manera inesperada y violenta destrozando el puesto ambulante de una patada.

Además, las imágenes captaron el instante en el que uno de los uniformados involucrados en la agresión contra la humilde mujer toma un bastón con el que la intimida; sin embargo, después de un rato se distrae con un teléfono celular, mientras su compañero sigue increpando a la víctima.

El hecho generó múltiples las reacciones de indignación en las plataformas digitales donde la grabación se viralizó rápidamente, destacando entre ellas las del representante a la cámara por Alianza Verde Inti Asprilla, la concejal Heidy Sánchez y el secretario Luis Ernesto Gómez.

Ante la ola de indignación que esto generó, el brigadier general Eliécer Camacho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, se vio en la obligación de pronunciarse y publicó un comunicado de la Institución en el que informan que el uniformado fue identificado y sancionado.

De acuerdo con la información compartida por la Policía Metropolitana de Bogotá, el video de la denuncia corresponde al 6 de agosto de este año pero la Institución ya tomó medidas disciplinarias contra el agresor en las que hubo separación del cargo y que hubo reparación de los daños.

El periodiosta de La W, Daniel Coronell habló con la mujer identificada como Leidy Carolina Saavedra, tiene 31 años y es madre cabeza de familia de tres niños a los que debe alimentar y por eso desde hace año y medio vende tinto. Además, la menor de sus niñas padece afecciones respiratorias.

En los días buenos le quedan 40 o 50.000 pesos, pero la mayoría de las veces solo gana 20 mil que tiene que estirar mucho para alimentar a su familia. Cuando la imagen se conoció, el general Eliécer Camacho, informó que el agente destituido fue identificado como Diego Rodríguez Poloche.

Sin embargo, los problemas para Leidy no pararon ahí ya que el patrullero le impuso un comparendo por “irrespeto a la autoridad” en el que asegura que ella agredió verbalmente a la patrullera, que se opuso físicamente a un arresto y que la destrucción de su puesto de trabajo fue un accidente.

“Yo al escuchar que la señora estaba alterada, me acerco a la señora y le solicito la cédula, pero esta señora sigue grosera y opté por ponerle las esposas y al momento que trato de ponérselas tropiezo con una baldosa y le volteo unos termos a la señora, pero de igual forma le manifiesto verbalmente que yo le respondía si le causé daños a sus termos”, leyó Coronell.

Sin embargo, todo lo que se afirma el comparendo quedó completamente desmentido gracias a las imágenes de seguridad, las cuales se viralizaron en redes sociales y claramente se observa que el agente Rodríguez no se tropezó, sino que deliberadamente le dio un puntapié al puesto ambulante.

Y agregó que “me dijeron que me pagaran el puesto, ese era mi sustento. La respuesta que me dio la patrullera es: ‘muy de malas por usted, porque yo si tengo un trabajo fijo’. Yo le dije que salgo a trabajar honradamente”, indicó.

Por su parte, el general Eliécer Camacho, señaló que “el comparendo es tipo 2. Tengo entendido que el comparendo está revocado y se le hará el acompañamiento a la señora Leidy”.

Ante esto, Daniel Coronell concluyó con unas palabras el reporte: «Pues esos son los hechos. La Policía está para proteger a los ciudadanos y no puede, ni debe usar la fuerza sino en casos excepcionales para resguardar la vida propia o la de otras personas».

«Por lo demás la Policía no tiene facultades punitivas. La labor de los uniformados no es castigar a la gente. En una situación que no represente peligro -como esta- su tarea consiste en llevar al posible infractor ante una autoridad competente respetando siempre sus derechos, no destruyendo sus escasas pertenencias».