VIDEO | Pequeño grupo de jóvenes salió a marchas pese a las burlas de otras personas

En Canoas, Pivijay, en el departamento del Magdalena, diez jóvenes se unieron a la manifestación nacional ignorando la burla de los locales

En un humilde corregimiento del municipio de Pivijay, Magdalena, un reducido grupo de no más de 10 jóvenes, decidió salir a marchar y se unió al clamor nacional que exige un mejor país para todos.

En una calle polvorienta, la pequeña, pero simbólica movilización en el corregimiento de Canoas, ha sido objeto de burlas, especialmente de los más viejos, al ver a los muchachos de edades entre los 18 y 21 años caminando en medio de altas temperaturas y gritando arengas contra el gobierno.

“Vayan a trabajar, eso no sirve de nada; nadie los va a escuchar y menos a prestar atención. Están perdiendo su tiempo”, le decían a los jóvenes que aún así seguían avanzando con su marcha.

“No sean payasos”, “vayan pa’ la casa”, “recójanse”, fueron algunas de las expresiones que alcanzaron a escuchar mientras pasaban por el campo, no obstante, no fueron suficientes para hacerlos recular, sino que, al contrario, les daban más valentía para seguir.

“No le prestamos atención a eso, sino que seguimos en lo de nosotros, en hacer lo que ellos no hacen por estar esperando un cambio ahí en sus casas sentados, achantados”, le daba ánimos a sus amigos Leonardo De La Cruz, uno de los muchachos que lideró la manifestación.

El grupo de marchantes recorrió las calles del pueblo con pancartas parar reclamar entre otras cosas obras de desarrollo social, vías, puesto de salud y antenas de comunicaciones para poder acceder a plataformas digitales.

Durante la marcha, expresaban su inconformismo por el olvido en el que viven y la ilusión de un futuro con posibilidades para ellos y sus familias.

“Estamos orgullosos de estar marcando la diferencia aquí en Canoas, tomamos esa iniciativa cuando el pueblo no fue capaz de hacerla. Nosotros hicimos una convocatoria, creamos un grupo en el que dijimos que la marcha iba a empezar en la plaza principal, la verdad sentimos un poco de miedo, pero mi mamá hizo una oración y salimos a marchar con todas las ganas”, cuenta el joven.

Aprovechando la visibilidad que esta acción les brindó, De La Cruz envió un mensaje contundente a los políticos y gobernantes que han mantenido a Canoas en el olvido, asegurando que al corregimiento le urgen soluciones para que deje de ser “un elefante blanco”.

“Tengan empatía, pónganse la mano en el corazón porque gracias a nosotros están donde están. Estoy seguro que a ellos no les gustaría, ni que sus hijos tampoco, pasaran por las necesidades que pasa este pueblo que no tiene nada de oportunidades para poder seguir adelante”, puntualizó.

Al finalizar su manifestación, los jóvenes regresaron a sus casas, siendo un ejemplo de que sí se puede protestar sin desórdenes, enfrentamientos ni caos.

Cabe indicar que Canoas, Magdalena es un territorio olvidado, donde no hay agua potable, no hay una buena electricidad, no hay vías de acceso ni mucho menos salud, es un pueblo que se mantiene con las actividades agropecuarias que desarrollan algunos de sus habitantes, con lo que logran sobrevivir el día a día.