VIDEO | Afroaméricano propina brutal golpiza a una colombiana en el Metro de Miami

Lo sucedido con la joven colombiana Andrea Puertas, ocurrido el pasado 4 de septiembre en el Metromover de Miami, y quedó captado por las cámaras de seguridad.

Las imágenes, que fueron divulgadas por la misma víctima, dejan ver cómo un hombre afroamericano, identificado como James Joshua King, de 25 años, golpea a la colombiana sin parar durante casi un minuto hasta dejarla inconsciente.

La víctima, Andrea Puerta, de 27 años, cuenta que iba para su casa como todas las noches cuando fue atacada. Todavía se está recuperando de las heridas físicas, que incluyen una contusión en el cerebro y un pulmón afectado.

En la grabación de las cámaras de seguridad del Metro de Miami, se puede observar como la mujer está sentada viendo su teléfono en uno de los vagones, repentinamente el atacante se le acerca y comienza a golpearla sin parar.

Andrea perdió el conocimiento después de la agrasión / Univisión

La colombiana señaló a medios locales que hasta el momento desconoce los motivos del ataque, que era la primera vez que veía a King y que un hombre tan violento no ha debido quedar en libertad.

“Hubo un momento en que dijo: ‘Lo siento’ y cuando alcé la mirada me golpeó en la cara; después de eso, no sé qué pasó”, relató al canal Local 10 de Miami.

Después del ataque, la mujer perdió el conocimiento y cuando volvió en sí pidió ayuda al 911. La operadora se mantuvo en la línea con ella hasta que llegó un policía. Y al llegar a la estación, vio que su agresor estaba allí.

Joshua James King ya había agredido a otras dos mujeres y enfrenta dos cargos por agresión agravada y agresión. Sin embargo, unos días después salió en libertad bajo fianza.

Cuando Andrea llegó a la estación de Policía, el sujeto estaba ahí / Univisión

Ella agrega que tiene hematomas en los brazos, una costilla rota, que durante varios días no pudo abrir la mandíbula y la espalda le dolía tanto que no podía pararse de la cama. Dice que todas las noches llora sin poder controlarse.

Aunque este individuo tiene una orden de alejamiento con respecto a sus víctimas, para Andrea la sensación de pánico al saber que éste anda suelto, es constante.