Una joven denuncia grave caso de abuso sɘxual y maltrato por parte de su expareja

Una joven de 24 años narró en video y denunció a su expareja sentimental por maltrato y abuso sɘxual.

En redes sociales se conoció la terrible historia de una joven que decidió contar el caso de abuso sɘxual y maltrato por parte de su expareja sentimental, el cual duró casi dos años.

En un video de 17 minutos Camila Alfaro, de 24 años, narró que su relación empezó a finales de 2019, cuando acababa de llegar de Inglaterra. Fue un inicio de noviazgo muy normal, se llevaban bien y él era atento con ella.

Sin embargo, dice la mujer, los detalles de Sebastián Valencia Medina, nombre del sujeto que supuestamente la maltrató, que todo se debía a una estrategia para conquistarla y manipularla.

«Lo que en un principio parecía que era amor, ternura y respeto se convirtió en agresiones verbales y luego en agresiones físicas, hasta el punto de yo quedar con varios morados (moretones) en mi cuerpo y él atentar en contra de mi vida», dice en la denuncia.

Cuando comenzó la pandemia del Coronavirus, la pareja decidió pasar la cuarentena en casa del presunto maltratador. Contó que allí fue donde ocurrieron las primeras agresiones físicas, las cuales fueron secundadas por la madre de Valencia Medina.

«Su madre, Daisy Medina, hablaba conmigo para convencerme de que lo íbamos a superar, que nos faltaba madurar, que nosotros éramos muy lindos como pareja; pero que por favor lo resolviéramos entre nosotros y que no le contara a nadie más, en especial a su esposo Flavio Valencia», dijo.

Camilla explica que fue víctima de ‘gaslighting’, también llamado ‘luz de gas’ —práctica llevada a cabo por los maltratadores que consiste en manipular la percepción de la realidad del otro—:

«Él hacía que yo llegara a puntos en los que yo me exaltaba demasiado y ahí era cuando yo gritaba, golpeaba cosas y me golpeaba a mí misma; y él aprovechaba estos momentos para grabarme y usar esto como manipulación para que yo jamás hablara de esto».

La agresión más grave por la que Alfaro denunció su situación de maltrato, según cuenta, sucedió el 15 de noviembre de 2020, cuando salió con Valencia y sus amigos a una fiesta en La Calera.

Salieron del lugar en el que departían porque Alfaro no se sentía cómoda, ya que el presunto abusador había consumido licor y se comportaba «extraño».

Comenzaron a discutir cuando estaban en su camioneta, por lo que él le exigió que se bajara del auto. Ella no accedió y el resultado fue nefasto. Narró cómo el joven le jaló el cabello, la ahorcó y la golpeó, principalmente el la nariz y el rostro, en varias ocasiones.

«Como yo gritaba pidiendo ayuda, él lo que hizo fue meterme debajo de la guantera para que yo no siguiera gritando (…) Él me levantó de la guantera, me vio mi cara llena de sangre y se asustó. Yo de inmediato bajé el espejo del carro y entré en shock», fue el duro testimonio.

Aseguró que dos agentes de Policía se dieron cuenta de lo sucedido y que, cuando lo iban a capturar, él los sobornó. También explicó que no interpuso una denuncia en ese momento porque estaba en una etapa de la relación en la que sufría de mucha manipulación por su parte y se sentía culpable por lo sucedido.

Terminó con una fractura desplazada del tercio distal de los huesos propios de la nariz, un trauma de tejidos blandos y una hemorragia subconjuntival derecha. Además, sufrió un trauma de los tejidos en la columna cervical y dorsal por la agresión de la guantera.

Siguió en una relación con él, pero no pararon los abusos, hasta el 20 de julio de 2021. Ambos asistieron a una fiesta en la zona de la 85 y él la abandonó allí. Ella llegó a la residencia de Valencia y llamó a la Policía para que le permitiera sacar sus pertenencias de ese lugar.

Alfaro contó que, luego de que las autoridades se fueron, él la dejó entrar al apartamento y la golpeó de nuevo: «Ya después fue cuando Sebastián abusó de mí sexualmente (…) Yo me trataba de correr muchas veces y le decía que parara, pero él aún más fuerte me agarraba. Yo solo lloraba mientras él me violaba y sentía que él sentía mucho placer al verme así».

Tres días después del incidente, ella se dio cuenta de lo que había hecho Valencia cuando la dejó en la 85. Según narró, el joven fue a un cajero ubicado en el sector de Belmira y sacó dinero de la cuenta de Alfaro, ya que él tenía su tarjeta.

Contó que hablar de lo sucedido durante el tiempo que duró su relación con las personas cercanas e ir a terapia le ayudó a comprender que había sido víctima de violencia. Afirmó que interpuso dos denuncias en la Fiscalía. La primera, dijo, fue archivada por razones de las que ella no está al tanto.

Dijo tener miedo de que Valencia siguiera abusando de las personas que lo rodean, por lo que no quiere que la segunda denuncia tenga el mismo destino que la primera, y decidió hacer la denuncia pública porque teme por la seguridad propia y de su familia.

«Voy a seguir con el proceso legal y por eso responsabilizo a Sebastián Valencia si algo me llega a suceder», concluyó.