Surgen dudas en la captura de los dos sujetos acusados de masacrar a 5 niños en Cali

Los capturados, Yeferson Marcial Angulo Quiñónez y Juan Carlos Loaiza Ocampo, aseguraron que no eran vigilantes de haciendas o fincas de esta zona.

Elmer Montaña, abogado de Álvaro José Caicedo, padre de Álvaro Caicedo, uno de los niños víctimas de la masacre en Llano Verde, oriente de Cali, manifestó que durante la audiencia de legalización de las capturas, allanamiento y material probatorio ante el juez 25 de control de Garantías de Cali, los indiciados aseguraron que no eran vigilantes de haciendas o fincas de esta zona.

“Los indiciados manifestaron que trabajaban para una empresa constructora que tiene sede en Bucaramanga y que está realizando unas obras cerca del Jarillón, uno de ellos es operario de maquina pesada y otro vigilante”, aseguró el abogado quien dice que la Fiscalía habría asegurado que ya se tiene plenamente identificada a la tercera persona posiblemente vinculada a esta masacre.

“Está identificada, hay operativos para dar captura en las proximas horas, se sabe a ciencia cierta de quien se trata, puede que esté en la ciudad, aunque, al día siguiente cometido el hecho, esta persona abandonó su lugar de residencia y se fue para otro sitio”, afirmaron.

Esos argumentos desmentirían la información que entregó este viernes la Fiscalía, en compañía del presidente Iván Duque, cuando presentó “resultados” de la investigación:

“El día de los hechos, al parecer, los tres adultos que trabajaban como vigilantes a los alrededores del cañaduzal habrían observado a los cinco menores de edad y, sin medir palabra, posiblemente con la intención de evitar la presencia de los jóvenes, habrían asesinado con armas de fuego a cuatro y arma blanca a otro”.

Este sábado se realizará la audiencia de imputación de cargos, donde la Fiscalía dará a conocer detalles y presentarán pruebas. Allí estas personas podrán aceptar o no los cargos.

Luego de 16 días de investigación, el equipo de 54 funcionarios de la Fiscalía y un grupo de la Policía logró las evidencias para judicializar a Juan Carlos Loaiza Ocampo y Yefferson Marcial Angulo Quiñónez. Las autoridades avanzan en la búsqueda de una tercera persona vinculada a los hechos sobre quien pesa una orden de captura.

La investigación de la Fiscalía asegura que las víctimas, identificadas como Álvaro José Caicedo, Jair Cortés, Josmar Jean Paul Cruz, Luis Fernando Montaño y Léider Cárdenas, iban seguido a ese sitio a bañarse, a comer caña o pasar el rato.

Una conversación escuchada por un testigo a través de un radio de comunicaciones y en la que se oía hablar a dos hombres de que “ya tenían a las personas” fue el punto de partida para establecer el rango de la hora en la que se habrían registrado los hechos.

Esto llevó al seguimiento del rastro de las cámaras de seguridad de la zona y las celdas de telefonía celular, lo que evidenció que las personas capturadas este viernes sí estaban en el sitio en el momento en el que se registró el crimen.

Los peritos realizaron la reconstrucción de los hechos con un equipo de drones, establecieron el sitio por el que entraron los jóvenes y determinaron por las huellas cómo se movieron por el lugar hasta el sitio en el que fueron encontrados sus cuerpos con disparos de arma de fuego.

Uno de ellos, además, tenía una herida con arma blanca en el cuello. Se hicieron pruebas de genética forense a los cañaduzales y encontraron el ADN de las víctimas, lo que facilitó la recreación de los hechos. Por la gran cantidad de información conseguida con técnicas de investigación, el fiscal Barbosa dijo que esta fue una operación de filigrana.

Tenía casa por cárcel

Investigadores señalaron que la tercera persona vinculada a los hechos y que está siendo buscada por las autoridades tenía antecedentes por porte ilegal de armas. De hecho, estaba condenada y había recibido el beneficio de casa por cárcel.

Cuando se logró establecer su identidad, los peritos de la Fiscalía fueron al lugar en el que supuestamente tenía que estar cumpliendo su condena y no lo encontraron. “Ha incumplido al menos dos veces su detención domiciliaria: una, el día en el que se perpetró el crimen, y de nuevo ahora que fuimos a buscarlo”, señaló un investigador.

Por estos hechos se ofició al Inpec para establecer qué tipo de seguimiento hicieron para verificar que cumpliera su condena. Además, con información que se ha obtenido de personas entrevistadas en las últimas horas, se da cuenta de que el hombre buscado es considerado violento.

Sobre Juan Carlos Loaiza Ocampo, las autoridades establecieron que nació en Cali, tiene 23 años, no tiene permiso para portar armas, no le aparecen antecedentes penales y registra que se ha desempeñado como vigilante en las empresas Control Interno y Transportes S. A. S.

Por su parte, Yefferson Marcial Angulo Quiñónez se conoció que nació en Magüí Payán, Nariño, tiene 33 años, tampoco tiene permiso para la tenencia o porte de armas ni le figuran antecedentes penales.

El presidente Iván Duque, al anunciar las capturas desde Cali, destacó este viernes que los resultados en este caso demuestran “el trabajo y la fortaleza del Estado para adelantar una investigación con todo el rigor”. Y añadió que se seguirán aclarando los hechos de violencia registrados en el país.