Soldado denuncia que fue violado en el Batallón Tres Esquinas durante servicio militar

Debido a que la denuncia no prosperó en la Fiscalía, la familia entuteló al Ministerio de Defensa para acceder al servicio de salud y tratar las secuelas psiquiátricas que dejó el macabro hecho.

El caso fue dado a conocer por La W, quien no revela la identidad de un joven soldado que prestaba servicio militar en la Fuerza Aérea Colombiana y que sería víctima de una presunta violación dentro de la base militar Tres Esquinas (Caquetá).

La familia del asegura a la emisora que al joven lo entregaron física y mentalmente sano a la Fuerza Aérea, para servirle al país, y lo devolvieron con un trastorno mental que deterioró su cuerpo y cambió sus vidas para siempre.

El joven de 19 años de edad partió un 9 de diciembre de 2016 para prestar su servicio militar en la Fuerza Aérea en el Comando Aéreo de Combate #6 en la Base militar de Tres Esquinas, departamento de Caquetá.

La madre del joven de 19 años, despidió a su hijo en el aeropuerto de Catam después de que pasara todos los exámenes médicos, físicos y sicológicos, y saliera apto para prestar el servicio militar.

Sin embargo a los 8 días, es decir el 17 de diciembre, el joven llamó muy angustiado a su abuela, cuyo teléfono se sabía de memoria, para confesarle entre lágrimas, que había sido víctima de abusado sexual.

Base Militar Tres Esquinas / Google Maps

La familia, desesperada, no logró restablecer comunicación y en el Batallón no dieron respuesta. Días después, la Fuerza Aérea contactó a la mamá para decirle que le devolverían a su hijo en un avión y que debía recogerlo en el Hospital Militar de Bogotá.

En dicho centro hospitalario el joven estaba internado por valoración siquiátrica, supuestamente, porque no se había adaptado al servicio, lo calificarían como no apto, aunque el informe detallado que explicara lo sucedido, nunca se lo entregaron.

Denuncia penal

Cuando la madre y la tía del joven llegaron al Hospital, de inmediato notaron que su mirada estaba perdida y no logró identificarlas por lo que estuvo internado en una clínica siquiátrica los siguientes meses.

Fue entonces que, debido al problema mental del joven, la denuncia formal ante la Fiscalía solo se pudo instaurar hasta el 26 de abril del año siguiente (2017), en la cual quedó consignado su crudo relato.

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Respecto a cómo sucedieron los hechos, el joven entregó los crudos detalles de la forma en que fue maltratado y posteriormente violado por otros soldados, al parecer dragoniantes, después de una semana de haber llegado al batallón de Tres Esquinas.

“Yo me fui el 9 de diciembre de 2016 para Tres Esquinas, Caquetá, llegué a las 7 de la mañana, todo iba normal, pasaron los días y hubo un día que un grupo de muchachos que pertenecían al Ejército, creo que eran dragoniantes, ese día me la montaron, me pusieron a voltear mucho sin justa razón, me sacaron del alojamiento después de estar durmiendo, me sacaron como a eso de las 11 de la noche, me pusieron a abrazar un árbol que tenía púas durante media hora, luego yo les dije que cuánto tiempo me iban a tener ahí, me respondieron que yo era un gran hp inservible, que hiciera silencio, luego me pusieron en el suelo con dos vasos con agua y de ahí me mantenían molestando, me insultaron, me hicieron levantar, me hicieron ir hacia los lados de los baños y allí me cogieron por detrás, me torcieron el dedo anular de la izquierda, me cogieron entre varios, yo pataleaba, me hicieron montonera, me bajaron los pantalones y me penetraron, y luego de hacer tanta fuerza apreté mis genitales para no sentir dolor y me desmayé… cuando me desperté estaba detrás del baño y estaba solo, me fui para el alojamiento… al otro día yo informé a un compañero mío que estaba en este lugar, le informé también a un superior que no recuerdo y él dio una orden para que me aplicaran medicamento para los ligamentos porque según ellos yo estaba sufriendo de eso, me revisaron el dedo y me enviaron para Bogotá. Estuve internado en la Clínica, manifesté lo sucedido y mi mamá exigió que me realizaran exámenes pero allí dijeron que yo estaba drogado y no me realizaron ningún examen”.

Cuando la Fiscalía le pregunta al joven por las características físicas del superior que le dio la orden de salir del alojamiento, él contestó: “Es alto, delgado y tenía el uniforme verde, era un dragoneante”.

El ente investigador le preguntó al joven si tenía conocimiento de que en ese lugar se hubiesen presentado este tipo de delitos contra otras personas, el joven soldado contestó que sí, pero que la víctima no denunció por temor.

“Sí, el día que yo estaba en Sanidad había un muchacho que también había sido víctima de abuso pero él no dijo nada por miedo […] no había denunciado antes porque no me encontraba bien de salud, en este momento estoy en tratamiento siquiátrico por estos hechos”.

Diagnóstico Junta Médica Mindefensa

La historia clínica en la EPS evidencia que el soldado nunca tuvo problemas de salud mental ni registros anteriores de citas sicológicas o siquiátricas.

De igual forma, el examen de ingreso a la Fuerza Aérea, muestra sus buenas condiciones físicas y mentales por las cuales fue aceptado y calificado como apto para prestar el servicio militar.

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Aunque en documentos que reposan en el expediente sobre el concepto de la Junta Médica del Ministerio de Defensa, atribuyen sus problemas mentales al consumo de marihuana durante su adolescencia.

Sin embargo, en dichos documentos de la cartera de defensa, no se exponen los argumentos concretos de dicha afirmación y tampoco se explica por qué con estos supuestos antecedentes, autorizaron su ingreso a la Fuerza Aérea.

“Paciente con antecedente consistente en cambios de comportamiento e ideas delirantes desde el ingreso al servicio militar, requiriendo manejo psiquiátrico y hospitalizaciones en varias ocasiones, se diagnosticó trastorno esquizoafrectivo tipo bipolar asociado a consumo de cannabinoides desde temprana edad aproximadamente a los 13 años, ha tenido mala adherencia al tratamiento”.

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Desde que se interpuso la denuncia por violación ya han pasado tres años y 7 meses y el joven exsoldado tiene ahora 23 años sin que haya podido seguir sus estudios o trabajo en condiciones normales, pues su familia asegura que este hecho traumático en la Fuerza Aérea del que nadie dio explicación, cambio su vida y la de su familia para siempre.

Así las cosas, y para resumir el caso, la familia dio la pelea para que el Ministerio de Defensa le brindara la atención al joven, pero se encontró con varios obstáculos. No obstante, el pasado 13 de julio un fallo en segunda instancia del Tribunal Administrativo de Cundinamarca le ordenó a la cartera de defensa mantenerlo vinculado al sistema de salud y brindarle la atención necesaria por el abuso sexual.

Este nuevo caso de abuso sexual al interior del Ejército se conoce en medio del escándalo y la indignación por la violación de una menor de edad perteneciente a la etnia Embera Chamí en Risaralda por 7 soldados.

Además del abuso a otra niña indígena en el Guaviare, y después de que el propio comandante del Ejército Eduardo Zapateiro, reconociera que desde 2016 existen 118 investigaciones contra miembros de la fuerza pública por abuso sexual de menores.