Primitos murieron después de comer una fruta venenosa que había en el jardín de su casa

Una tragedia se vivió en el municipio de Ocaña, Norte de Santander cuando dos niños de 5 y 3 años de edad murieron tras comer un fruto tóxico.

Los pequeños fueron identificados como Jhofran Mathías González Chaya y Amira Jhasley Chaya Valera, de 5 y 3 años respectivamente, quienes perdieron la vida por comer el fruto de una planta que crecía en el jardín de su casa.

Según la información que se recoge de varios medios de comunicación, la tragedia se presentó en la vereda Montecitos de Río de Oro (Cesar), en donde estaban pasando vacaciones los dos niños de nacionalidad venezolana.

Los dos menores alcanzaron a llegar al hospital Emiro Quintero Cañizarez tras haber ingerido el fruto de la planta Bonetero, conocida comúnmente como manzanillo, el cual consumieron pensado que se trataba de una fruta común.

Primero murió la niña de 3 años y cuando los profesionales de la salud se disponían al traslado del menor a Cúcuta para que recibiera atención especializada, se registró el deceso del niño de 5 años.

Gleidi Valera, madre de una de las víctimas, dijo que los niños comenzaron a sentir síntomas de envenenamiento: «ellos inocentemente probaron de esa fruta y resulta que dos frutas de esas causan la muerte. Los síntomas fueron diarrea, convulsiones, arritmia cardiaca».

Según la mujer, la campanilla “tiene una fruta de color rojo que parece una manzanita”, razón por la que, tras la muerte de los niños, habitantes de esa población cortaron las plantas de esa especie que crecían cerca de sus viviendas.

Qué se sabe de la planta

Cabe resaltar que, según la página Arbolapp, el bonetero es un arbusto de 6 metros de altura, de ramillas verdosas y grisáceas al madurar. Además, asegura el portal que es una planta muy venenosa.

Por su parte, el portal Muy Interesante, dice que la venta del fruto está prohibida debido a su principal principio activo: la evonina, que ingerido en dosis superiores a 250 mg produce cólicos gastrointestinales (por su potente acción purgante), diarreas sanguinolentas, debilidad general, alucinaciones, convulsiones, pérdida de conciencia y síncopes, pudiendo conducir hacia la muerte.

Existen diferentes variedades y todas estas variedades están clasificadas dependiendo del tipo de hoja que tiene: boneteros de hoja perenne o persistente o boneteros de hoja caduca.

Las flores son verdosas y poco aparentes. Tiene forma de bonete de color rosado y en su interior las semillas muestran una capa de intenso naranja que se deja ver porque el fruto se abre al madurar. Un dato interesante es que sus frutos se usaron desecados y pulverizados para matar los piojos y el cocimiento de la corteza y hojas se utilizaron para curar la sarna.