Policías, funcionarios del CTI y UNP implicados en el robo a la Conferencia Episcopal

Las investigaciones de la Fiscalía aseguran que los uniformados y una exempleada de la entidad en Bogotá participaron en el hurto el pasado 29 de marzo.

Fue el comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, General, Eliecer Camacho, quien informó que dos agentes de la Policía Nacional, dos agentes del CTI de la Fiscalía General de la Nación y dos de la Unidad Nacional de Protección (UNP), se encuentran implicados en el asalto a la Conferencia Episcopal Colombiana.

Tras cuatro meses de investigación, las autoridades informaron que lograron la captura de diez personas quienes, al parecer, habrían realizado el hurto de 90 millones de pesos perpetrado el pasado 21 de marzo en la sede ubicada en el barrio Vizcaya de la localidad de Barrios Unidos en Bogotá.

“Tenemos cuatro funcionarios públicos que han sido capturados y que favorecían el actuar criminal […] Se identificaron 13 vehículos que fueron usados ya sea para la planeación o la ejecución del hecho criminal”, manifestó el comandante.

“Esta organización criminal, que, de acuerdo a las actividades de investigación, venía planeando el hurto a un dinero que se encontraba en estas oficinas, posteriormente, hicieron la planeación y articulación y logran el hurto de 90 millones de pesos”, indica Camacho.

Durante las diligencias de detención, las autoridades identificaron 13 vehículos, que presuntamente, fueron utilizados para la planeación de la actividad delictiva.

Las investigaciones apuntan a que dos vehículos serían de la Fiscalía y la UNP que fueron usados para escapar del lugar sin levantar sospechas.

De igual forma, Camacho aseguró que dentro de las detenciones se logró la captura de alias ‘El Paisano’, cabecilla principal de esta organización criminal a quien, además, se le imputará el delito de hurto por otros hechos cometidos.

Sobre el robo:

A las 6:00 de la tarde del pasado 29 de marzo ingresaron cuatro vehículos a las instalaciones de la Conferencia Episcopal de Colombia, ubicada en la Carrera 58 #80 – 87 de Bogotá. A bordo iban 10 personas armadas que sometieron a los conserjes y celadores y se llevaron el contenido de una caja fuerte, aunque su objetivo era un dinero mucho mayor que no existió.

Al parecer, algunos vestían prendas de la Policía Nacional, por lo que lograron engañar a los vigilantes, quienes después fueron sometidos, amordazados y encerrados en un cuarto. Los ladrones causaron destrozos en varias oficinas, se llevaron documentos pastorales, dinero de ayudas humanitarias y otros objetos y salieron sin problemas en caravana.

Tras cuatro meses de investigación, la Fiscalía logró la captura de nueve personas que harían parte de una banda delincuencial que ha sido denominada como “12 Apóstoles”, igual que el temido grupo paramilitar, pero en esta ocasión debido al delito cometido contra una de las sedes de la iglesia católica.

Entre los capturados se encuentran dos patrulleros de la Policía Nacional, quienes presuntamente, según Noticias RCN, llegaron en una motocicleta hasta la puerta posterior de la Conferencia Episcopal, engañaron a los guardias de seguridad y permitieron la entrada de los demás delincuentes.

Incluso, según lo revelado por Noticias Caracol de la audiencia, una de las víctimas aseguró que una persona con uniforme policial la golpeó y la encañonó con un arma de fuego. Posteriormente, según dijo, la sentó en una silla y la amordazó bajo la amenaza de que si levantaba la cabeza, le pegaba un tiro.

Así mismo, entre los capturados se encuentra una ex empleada de la Conferencia Episcopal, quien también es sospechosa de haber entregado la información de la sede. Además, se registró a través de los videos de cámaras de seguridad el movimiento de vehículos oficiales, uno de ellos adscrito a la Fiscalía General de la Nación, que habría sido utilizado en el hurto.

Seis personas particulares más fueron parte de la captura y otros dos habrían logrado huir de las autoridades durante el operativo. A todos, de acuerdo con Noticias RCN, la Fiscalía les imputó los delitos de hurto, secuestro y concierto para delinquir, pero los sindicados negaron su culpabilidad.

La investigación señala que la banda delincuencial fracasó en su propósito. Según el noticiero citado, los delincuentes planearon el hurto varios meses antes por información de que, supuestamente, para esos días de Semana Santa, la Conferencia Episcopal tendría la suma en sus instalaciones de cinco millones de dólares en efectivo.

Sin embargo, cuando los ladrones abrieron la caja fuerte para encontrar el millonario botín, que la iglesia destinaría supuestamente a ayudas humanitarias, se dieron cuenta de que no existía. Así iniciaron un saqueo de la sede apostólica, ingresando a las demás oficinas para llevarse objetos, dinero y documentos de valor que ascienden a más de 80 millones de pesos.

El dinero hurtado fue albergado en un taller de ebanistería a pocas cuadras del lugar hasta que finalmente la Fiscalía, en una investigación a la que se sumaron agentes de la Dijin, logró establecer los primeros presuntos responsables y el modus operandi de la banda delincuencial, a través del seguimiento por cámaras de seguridad de los vehículos.

El hurto ha sido calificado como cinematográfico porque además del número de personas que participó y los vehículos empleados, fue hecho en una zona de amplia vigilancia porque frente a la conferencia queda la cárcel El Buen Pastor con garitas de vigilancia armada y una puerta del penal con personal militar.