Polémica en Medellín por agencia de ‘prepagos’ que ofrece “sexo en el cielo”

La iniciativa ha generado polémica en todo el país, sin embargo la Aeronáutica Civil ya se pronunció al respecto.

En medio de la reactivación económica en Medellín, varias empresas han recurrido a nuevas formas de ofrecer sus servicios para recuperar las pérdidas por la pandemia.

Una de las estrategias que ha llamado mucho la atención es la de una empresa dedicada desde hace varios años al entretenimiento para adultos en la capital antioqueña.

Según la publicación que circula en la red social Instagram, la agencia actualmente está promocionando vuelos charter para tener “sexo en el cielo”, incluso con una acompañante.

«Tener sexo en pleno vuelo ya es legalmente posible, con Luna Lunera cumplirás esa fantasía. Planeamos la idea de brindar un recorrido por casi una hora en avión pequeño y helicóptero por Medellín y sus alrededores, con una o dos acompañantes de nuestro club con una experiencia sexual y erótica», dice la empresa.

De acuerdo con la información que le entregan las vendedoras a los posibles clientes, hay dos paquetes principales: en helicóptero que tiene una duración de 45 minutos y en avión pequeño, que dura 50 minutos.

A su vez, cada uno de los paquetes tiene la opción de tener acompañante del club o no y eso influye en el costo, que puede oscilar entre los $2.500.000 y los $5.300.000.

Según la imagen que circula en plataformas digitales, el establecimiento conocido como ‘Luna Lunera’, famoso lugar ubicado en Medellín, cuenta con vuelos chárter que ofrecen servicios eróticos por parte de las mujeres que trabajan en dicho lugar.

Ante la polémica que se ha generado, la emisora Blu Radio consultó con la Aeronáutica Civil y, aunque no se pronunció oficialmente sobre estos servicios, aseguró que desde que se cumplan con los requerimientos para los vuelos privados o turísticos en la ciudad, no hay irregularidad.

La autoridad aerea incluso, comparó este tour con tener relaciones sexuales en un carro o un yate: “Eso nadie lo ha prohibido, que parezca extraño, pues sí, pero no existe ninguna norma que impida que eso suceda”.