‘Pacho’ Santos reacciona ante la carta de Mancuso y evalúa “acciones legales” contra el ex-AUC

A través de un comunicado publicado en Twitter, el embajador en Washington advierte que el exjefe paramilitar miente al decir que fue cercano a las AUC.

Luego de que el exjefe de las AUC, Salvatore Mancuso, lo señalara en una carta de ser “cercano” a los paramilitares, el embajador de Colombia en Estados Unidos, Francisco ‘Pacho’ Santos anunció que evalúa “acciones legales” contra el desmovilizado.

El embajador de Colombia en Washington respondió a la carta que dio a conocer el exnegociador de paz Álvaro Leyva, que le fue enviada por Mancuso desde la cárcel de Irwin, Estados Unidos, en la que el exjefe paramilitar aseguró que Santos fue a las Autodefensas Unidas de Colombia.

A través de un comunicado, el exvicepresidente durante el mandatato de Álvaro Uribe aseguró que evalúa tomar un camino jurídico contra Mancuso por estas afirmaciones, argumentando que son las mismas de hace 13 años sin sustento o prueba alguna además de su palabra.

“Las aseveraciones que hace Salvatore Mancuso, en las que me menciona, son las mismas que hizo hace 13 años, con ninguna prueba distinta a su palabra, y que jamás ha podido demostrar en ninguna instancia”, se lee en el comunicado publicado este lunes por el diplomático en su cuenta de Twitter.

Santos agrega que desde entonces la Fiscalía ha investigado y nunca ha imputado cargos por esos hechos: “En su momento quedó demostrado que las dos veces que me reuní con Mancuso fueron como periodista del periodico ‘El Tiempo’ y como director de la Fundación País Libre en una gestión humanitaria para obtener la liberación de un secuestrado”.

Frente a las razones que motivaron la extradición de Mancuso y otros exjefes paramilitares, asegura que el gobierno de Álvaro Uribe Vélez en su momento los extraditó “por incumplimiento de sus obligaciones con el proceso del que participaban y hoy he trabajado para que vuelva a Colombia a seguir respondiendo por sus acciones”

La misiva de Mancuso le responde al exministro y activista de paz Álvaro Leyva una solicitud para decir la verdad a las víctimas, el desmovilizado, cuya deportación a Colombia o a Italia, desde Estados Unidos, está en trámite, dice que lo extraditaron para callarlo.

“Se han utilizado medios coercitivos para intimidarme, como torturas, amenazas, persecución judicial a través de montajes como los que he denunciado pública y judicialmente, todo tratando de callarme, ni qué decir cuando conté de forma detallada de las relaciones del Estado y las AUC. Colombia ya sabe lo que me ocurrió, como venganza criminal y para callarme fui extraditado, debido a que relaté cómo colaboradores, funcionarios cercanos al gobierno del presidente Álvaro Uribe, como Francisco Santos, hoy embajador de Colombia en Estados Unidos; José Miguel Narváez, exsubdirector del DAS quien tuvo responsabilidad en la muerte de Jaime Garzón, de Pedro Juan Moreno, amigo personal y secretario de Gobierno de la Gobernación de Antioquia, fueron personas muy cercanas con las AUC”, afirma Mancuso.

Mancuso negó su estrategia judicial sea para escabullirse de la justicia para no contar la verdad. “Se dice en Colombia que lo que está ocurriendo actualmente con mi situación jurídica, carcelaria, migratoria, es una estrategia o justificación para no contar la verdad, nada más alejado de la realidad, es absolutamente falso, lo único que busco son las garantías necesarias para proteger mi vida y la de mi familia”, indicó.

Carta Mancuso by JuanManuelGomez

Actualmente, la Corte Interamericana de Derechos Humanos está vigilando el proceso de extradición de Salvatore Mancuso, quien ha buscado ser enviado a Italia en cambio. El organismo internacional le dio tres días al Estado colombiano para que presente un informe en el que detalle todas las acciones que ha adelantado para asegurar su regreso a Colombia.

La orden se da en respuesta a una solicitud de medidas provisionales que presentaron víctimas de las masacres de Pueblo Bello e Ituango (El Aro y La Granja) en las que le pidieron al tribunal internacional que le ordenara a Colombia, además, abstenerse de entorpecer el traslado.