Orbitel: uno de los crímenes de Fajardo contra lo público que siguen impunes

ORBITEL o UNE desaparecieron y los únicos beneficiados fueron los privados que hicieron negocio con las acciones compradas con sobrecostos por EPM.

En junio de 2006 Inverlink, propiedad de Bruce Mac Master le propuso a la Junta Directiva de las Empresas Públicas de Medellín (EPM) la compra del paquete accionario restante de Orbitel que estaba en manos de inversionistas privados.

La Junta Directiva de EPM, presidida por el alcalde Sergio Fajardo, aprobó por unanimidad (Acta 1457) la compra del 50 por ciento de las acciones por un valor total de 85 millones de dólares. 10 días después el contrato ya estaba firmado, 3.207 dólares por acción, pero se le agregaron cuatro circunstancias bajo las cuales también procedería el pago del valor restante, circunstancias que no habían sido aprobadas por la Junta Directiva de EPM.

El mismo 15 de junio, la Contraloría General de Medellín se pronunció sobre el proceso y sobre la incertidumbre del cumplimiento de un plan de negocios basado en una tecnología que no tenía casos exitosos de referencia, es decir la tecnología de enlace inalámbrico WIMAX número 50.000.

La consultora Signals Telecom Consulting valoró a Orbitel, y se concluyó que tenía un valor definitivo de 66 millones de dólares, es decir, que el 50 por ciento valdría 33,1 millones de dólares. Por lo tanto, el negocio realizado por la EPM tuvo un sobrecosto de 51,9 millones de dólares, un serio menoscabo patrimonial.

El 6 de febrero de 2007 al proceso de responsabilidad fiscal 002-2007 contra los miembros de la Junta Directiva de EPM, Inverlink y Colseguros, y se los llamó a rendir versión libre y espontánea para que explicaran la gran pérdida. La Contraloría municipal cuantificó el daño en 46,9 millones de dólares – o en 108.683.000.000 pesos a la tasa de cambio del 2007.

En Julio el alcalde Fajardo y el gerente general de EPM, Juan Felipe Gaviria, pidieron relevar la competencia de la Contraloría de Medellín y trasladar el proceso a la Contraloría General de la República, encabezada por Julio Cesar Turbay Quintero.

En 2009 la Contraloría General de la Nación, a pesar de haber reconocido que el negocio no debió sobrepasar los 66 millones de dólares, dictó orden de cesar el proceso por responsabilidad fiscal.

Del mismo modo sucedió con el proceso en la Fiscalía. Los delitos que se solicitó investigar a la Fiscalía fueron los de interés indebido en la celebración de contratos, contrato sin cumplimiento de requisitos legales, y peculado por apropiación.

El informe de la investigación de campo fue rendido el 24 de octubre de 2013, y finalmente, el 29 de mayo de 2014, el fiscal Pedro Rodríguez Mora, tomando como valoración probatoria el auto de la Contraloría General, ordenó el archivo de las diligencias.

ORBITEL o UNE desaparecieron y los únicos beneficiados fueron los privados que hicieron negocio con las acciones compradas con sobrecostos por EPM.

El llamado “Libro Blanco de Orbitel” elaborado por Inverlink fechado el 31 de enero de 2007 en la experiencia relacionada, figura que la banca Inverlink estaba en el mismo año 2006 prestando asesoría a Steag y Vattenfall en la venta del 49% de la participación accionaria de Compañía Eléctrica de Sochagota (planta térmica de 150MW) a Valorem.

Esa empresa era uno de los socios privados dueños de Orbitel y que se vieron favorecidos en la compra del paquete accionario y que claramente se constituía en un conflicto de intereses y un favorecimiento.