Nobel de Química estudia una enzima de la papaya como una posible cura para el COVID-19

El científico Arieh Warshel, reconocido en el año 2013 con el premio Nobel de Química, ha comenzado a estudiar los componentes de la papaya como una alternativa farmacológica para una eventual cura contra el Coronavirus.

El bioquímico israelí-estadounidense está investigando la enzima papaína, que se encuentra en la fruta, también conocida como lechosa, en busca de un fármaco contra la enfermedad, algo que considera que será vital hasta que se pueda contar con una vacuna.

Warshel cuenta con mucha experiencia en el modelado de la mencionda enzima, muy similar al SARS-CoV-2, y actualmente se encuentra examinando cómo diferentes fármacos podrían unirse a la proteasa específica del Coronavirus.

“Estamos buscando inhibidores que formen un enlace covalente, un enlace químico real, lo que significa que es más difícil desconectarse de él”, explica Warshel.

La enzima papaína ha sido investigada muchas veces durante los últimos 75 años. Las principales razones de este interés son, sin duda, las numerosas aplicaciones prácticas para las que esta enzima es adecuada.

Arieh Warshel, premio Nobel de Química en 2013 / Google

Ese componente (la papaína), es lo que se observa como un líquido blanco que surge al momento de pelar una de ellas. Ese elemento podría convertirse en un fármaco para inhibir la expansión del virus en nuestro cuerpo.

Conocido estos datos, el bioquímico Arieh Warshel cree que hay una valiosa oportunidad de desarrollar un enfoque terapéutico eficaz para el tratamiento de los pacientes contagiados con el Coronavirus.