Denuncian millonarios sobrecostos en compras de insumos para Coronavirus en varias regiones del país

Mientras Colombia atraviesa por una emergencia sanitaria provocada por el COVID-19, en el municipio de Puerto Escondido, Córdoba, bajo el amparo de la urgencia manifiesta, contrataron por dos días personal médico que cobró varios millones de pesos, pero adicionalmente, ni siquiera se especificó a qué población había que atender.

En Arauca, el contrato superó los $4.400 millones para comprar y entregar kits de ayuda alimentaria a la población afectada por la emergencia sanitaria del Coronavirus, un contrato que para la Contraloría General de la Nación se calcula tiene un presunto sobrecosto del 31% en la diferencia por kit en comparación a los de la propuesta.

En el municipio de Ocaña, Norte de Santander, el órgano de control también puso la lupa y descubrió que en un contrato para comprar 100 galones de alcohol antibacterial, se adquirió cada unidad a $113 mil cuando su precio normal es de $38 mil.

Los sobrecostos en el kit de ayuda alimentaria llegaron hasta las gobernaciones de Arauca, Casanare, Guaviare y Valle del Cauca, y municipios como La Palma (Cundinamarca), Acacías y Puerto Gaitán (Meta) y La Unión (Valle del Cauca).

La Contraloría descubrió que gran parte de estos contratos no tienen estudios de mercado, tampoco incluyen las ofertas económicas de los contratistas que se postulan y de los grupos poblacionales a los que beneficiará los contratos.

Oficinas de la Contraloría en Bogotá / Google

Según la entidad, las obligaciones de los contratos son genéricas, no se establece los supervisores del contrato, hay errores entre el valor de la oferta y el valor del contrato y no hay una clara especificación de ítems y cantidades.

Tras revisar los contratos se habría encontrado irregularidades con valores mayores frente al mercado en los alimentos, como por ejemplo el aceite, arroz, atún, entre otros que hacen parte de los mercados entregados a la población.

En el campo de la salud, las posibles irregularidades se encontraron en antibacteriales, tapabocas, camas y camillas hospitalarias y overoles de bioseguridad.

Poe ejemplo en Ocaña (Norte de Santander) con un 61,9% de sobrecosto, el aumento de 65,4% en los precios de los overoles y tapabocas en La Unión (Valle del Cauca), y la compra por el 71,5% más del valor de tapabocas en San Antonio (Tolima).

La Contraloría prendió las alarmas frente dos cntratos que fueron firmados por la alcaldía de la ciudad de Sincelejo (Sucre) por un valor de poco menos de $2.000 millones de pesos cada uno para el suministro de alimentos no perecederos.

Uno de los casos que más llamó la atención es el de Tocancipá (Cundinamarca). El valor de los mercados según el contrato es de $161.225, mientras que en el mercado se consiguen a $81.000, lo que equivale a un sobrecosto de casi el 100%.

La Procuraduría también estaría investigando / Google

En un contrato de publicidad por dos meses de la Gobernación del Tolima se encontró una irregularidad donde el valor real quedó establecido en $7 millones por día, es decir un valor total de $420 millones en total, mientras la gobernación estableció un valor de $1.020 millones.

Por su parte, la Procuraduría también abrió procesos ya que encontró indicios de presuntos sobrecostos e irregularidades en la contratación de Acacías (Meta), Soledad y Malambo (Atlántico), Arauca, Cúcuta, Cundinamarca, San Andrés, entre otras zonas del país.