Médicos alertan que COVID-19 puede provocar derrames cerebrales repentino en adultos jóvenes

Hasta este momento teníamos claro que los síntomas típicos del COVID-19 incluían fiebre, tos, dificultad para respirar, temblores y escalofríos que no ceden, dolor de cabeza y de garganta, así como pérdida de los sentidos del olfato o el gusto.

También sabíamos que los adultos mayores, las personas con sistemas inmunológicos comprometidos con comorbilidades como VIH, cáncer y aquellas que padecían enfermedades cardíacas, pulmonares o diabetes eran más vulnerables a contraer la enfermedad.

Sin embargo, un nuevo descubrimiento está alertando a la comunidad médica, ya que no solo se trata de una afectación atípica, sino también de una muy peligrosa que se está manifestando en jóvenes de entre 30 y 40 años, aparentemente sanos y que no sabían que estaban contagiados con el virus.

“El virus parece estar causando un aumento de la coagulación en las arterias grandes, lo que lleva a un derrame cerebral grave”, expresó el médico Thomas Oxley, quien es neurocirujano del Sistema de Salud Mount Sinai en Nueva York, en diálogo con el Washington Post.

“Nuestro informe muestra un aumento de siete veces en la incidencia de accidente cerebrovascular repentino en pacientes jóvenes durante las últimas dos semanas. La mayoría de estos pacientes no tienen antecedentes médicos y estaban en casa con síntomas leves (o en dos casos, sin síntomas) de COVID-19, indicó.

Médico Thomas Oxley / YouTube

De acuerdo a informes médicos, estos pacientes acudieron al hospital luego de presentar, de manera repentina, problemas para hablar y mover partes de su cuerpo. Oxley también relató que al intervenir a uno de los pacientes para extraer los coágulos pudo observar cómo se formaban nuevos a su alrededor en tiempo real.

El hospital Mount Sinai Beth es sólo uno de los varios que ya ha reportado estar atendiendo a pacientes con coágulos sanguíneos, lo que sería un nuevo efecto del COVID-19 y que confirma las teorías de que el virus no afecta únicamente a los pulmones, también a otros órganos del cuerpo, como el corazón y el cerebro.

Actualmente, tres grandes centros médicos de Estados Unidos ya se preparan para publicar datos sobre este tema. Sus primeros análisis sugieren que los pacientes con Coronavirus están experimentando principalmente el tipo de accidente cerebrovascular más mortal.

Conocidos como oclusiones de vasos grandes, pueden destruir grandes partes del cerebro responsables del movimiento, el habla y la toma de decisiones. Estos accidentes serían una consecuencia directa de problemas de sangre que producen coágulos en todo el cuerpo.

Al parecer, este virus, que ya ha infectado a casi tres millones de personas y ocasionado más de 200 mil muertes, sigue sorprendiendo a la comunidad científica, que diariamente lucha para contrarrestarlo pese a sus extrañas manifestaciones.