María José Pizarro, Aida Avella e Isabel Cristina Zuleta, tres mujeres de historia y dignidad

Tres mujeres que son la historia viva del país, son ejemplo de dignidad, ejemplo de que nuestras dignatarias que, con el corazón en la mano, aportan en la construcción de una legalidad cercana a la gente.

Las congresistas Aida Avella y María José Pizarro cuentan en gran parte la historia del país desde el Congreso de la Republica, sobre todo la historia de los esfuerzos por construir la paz, pero también por fortalecer la democracia. Este equipo de mujeres con historia se completará, sin lugar a dudas con la llegada de Isabel Cristina Zuleta en 2022.

María José Pizarro es la historia de la búsqueda de la paz

María José Pizarro encarna una lucha por la reivindicación de la democracia en Colombia en la que Carlos Pizarro, su padre fue uno de los protagonistas. La presencia de María José en el congreso trae consigo la indignación por el fraude contra el General Rojas Pinilla que fue uno de los puntos de partida del movimiento 19 de abril (M19).

La historia de esta congresista también es una lucha contra los engaños y las trampas de un proceso de paz que concluyó con el nacimiento de la Alianza Democrática M19 (ADM19). Esa historia también está enriquecida por una lucha de toda la vida contra la impunidad en el asesinato de su padre, y contiene también la pelea por el respeto a la constitución del 91, en la que la ADM 19 tuvo un papel preponderante.
Ahora ella, desde el congreso encarna esas luchas, las enriquece y también construye nuevos ideales junto a una generación de los hijos y las hijas de las víctimas de la década de los 80. También construye junto a las nuevas generaciones que le apuestan a la política como mecanismo para la construcción de la dignidad.

Aida Avella Esquivel es el símbolo de la resistencia contra todas las formas de violencia posibles, ejercida contra un movimiento político que renace de las cenizas. La Unión Patriótica fue la apuesta por creer que era posible cambiar el país por la vía de las elecciones. Esa esperanza se vio violada, torturada y asesinada por el terror paramilitar.

Mas de 8000 víctimas de la Unión Patriótica (UP) están representadas en Aida Avella, esa memoria que se resiste a morir es la que ahora, renace en el congreso. Aida es un símbolo de la dignidad de esa apuesta democrática. Es el símbolo de que a pesar de la muerte, de la barbarie no todo está perdido y no a todos los pudieron callar.

Isabel Cristina Zuleta, quien puede estar en la legislatura por venir es la encarnación de las luchas campesinas de todo el país, representa a los barequeros que sin la esperanza de la tierra buscan los tesoros del río para poder sobrevivir.

Ella encarna también la lucha de los campesinos y campesinas por la dignidad en sus tierras, algunas tituladas, otras negadas por el Estado. Encarna la pelea de los campesinos y campesinas contra las empresas, una lucha que a diario enfrentan miles de personas contra el desplazamiento forzado, contra la desaparición forzada, contra el poder económico.

Estas tres mujeres que son la historia viva del país, son ejemplo de dignidad, ejemplo de que nuestras dignatarias que, con el corazón en la mano, aportan en la construcción de una legalidad cercana a la gente y que reconoce la historia de quienes han querido excluir, asesinar, desplazar, desaparecer. Son nuestra historia, nuestra dignidad y nuestra esperanza.