Las diez razones por las que Fajardo y Ramos son responsables fiscales por desfalco de Hidroituango

Sergio Fajardo y Luis Alfredo Ramos son declarados por la Contraloría, responsables fiscales por el caso Hidroituango.

La Contraloría General de la Nación emitió un fallo en contra de Sergio Fajardo y Luis Alfredo Ramos por su responsabilidad fiscal en los sobrecostos y los retrasos con la construcción y puesta en marcha de la hidroeléctrica de Ituango, Hidroitunago, tendrán que responder por los recursos que ascienden a más de 4 billones de pesos.

En concreto son 11 las conductas por las cuales Fajardo y Ramos son responsables fiscalmente y que incluyen la suma de $3.157.419.881.218,97 de pesos por destrucción del valor de la inversión por mayores valores injustificados y $4.330.831.615.227,34 por lucro cesante.

Dentro de las responsabilidades que les atribuyen se encuentran 11 causales que son:

1. El inicio en la construcción de las vías de acceso al proyecto, sin contar con diseños definitivos.

2. La modificación del trazado de las vías cuando las mismas ya se encontraban en ejecución, lo que llevó a implementar planes de contingencia, aceleración o recuperación de tiempos que incrementaron el presupuesto para el desarrollo de las mismas, que en últimas no cumplieron con la finalidad de lograr que el proyecto entrara en operación en oportunidad.

3. Modificación de la altura de la presa, originalmente diseñada y autorizada en la licencia ambiental, lo que generó demoras en el inicio de la construcción por haberse tenido que modificar la licencia ambiental consecuentes demoras en la entrega de los diseños de detalle de las obras principales por los cambios en las especificaciones técnicas tanto de la altura como de la cola del embalse.

4. Consagrar salvedades sustanciales al contrato BOOMT con EPM Ituango el cual posteriormente fue cedido a EPM, que operaron en defecto del proyecto, liberaron de responsabilidad a EPM y modificaron la distribución de riesgos en perjuicio de Hidroituango.

5. Hidroituango permitió que se diluyera su capacidad de seguimiento al contrato BOOMT como consecuencia de omisiones en la estructuración administrativa y operativa necesaria para asumir el rol que tenía dentro de un contrato de dicha magnitud, lo anterior agravado por las falencias en el control al mecanismo de seguimiento contractualmente pactado (comité de seguimiento).

6. El inicio de las obras de construcción de los túneles de desviación sin contar con las vías de acceso necesarias, lo que llevó a implementar planes de contingencia, aceleración o recuperación de tiempos que incrementaron el presupuesto destinado para tal fin.

7. A pesar de los graves atrasos acumulados, insistieron en participar en una segunda subasta de energía en firme, que les fue adjudicada e implicaba entregar 9.540.821,91 KWh-día de energía en firme para el periodo comprendido entre 01/12/2021 a 31/11/2038.

8. El desarrollo por parte del contratista de los túneles de desviación sin tener adecuado planeación y metodología de trabajo, insuficiencia de equipos en buen estado de operación, adecuadas instalaciones industriales, suspensión de actividades, deficiencias en la programación, y bajo rendimientos en la ejecución de las labores, así como por el hecho de que a pesar de conocer las circunstancias de orden público así como las dificultades geológicas de la Zona, no previó acciones que le permitieran mitigar las consecuencias de estas situaciones, acumulando atrasos significativos, generando la necesidad de aplicar nuevos planes de recuperación de tiempos y aumentando los costos a pesar de lo cual no se logró cumplir con uno de los hitos fundamentales del proyecto, el cual era la desviación del Río Cauca.

9. A pesar de que como consecuencia de la no desviación del río Cauca en la fecha programada, desde 2012 se hizo evidente una alta probabilidad de que el proyecto no entrara en operación en noviembre de 2018, no haber tomado las decisiones necesarias para evitar que los gastos del proyecto se elevaran de forma tal que llevaran a destruir el Valor Presente Neto del proyecto.

10. La necesidad de ceder el contrato de construcción de los túneles de desviación del río Cauca al contratista de obras principales, para lograr cumplir con el cronograma de entrada en operación del proyecto en noviembre de 2018. Lo que llevó a implementar un plan de aceleración para lograr la desviación del río a principios de 2014, hecho que por la premura y por el atraso de 333 días en la contratación de las mismas y del 91% en la ejecución de este mecanismo hidromecánico, llevó a prescindir de la instalación de las compuertas en los dos túneles de desviación, lo que indujo a modificar las características catalogadas contractualmente como “inmodificables” del proyecto como fue la construcción del tercer túnel de desviación (GAD).

Con este fallo de la Contraloría novena delegada, queda en firme el proceso en contra de los políticos de derecha antioqueños y se niega la solicitud de nulidad que ellos a través de sus apoderados habían presentado y qué pretendía qué se logrará evadir la responsabilidad por los retrasos y los sobrecostos.

Reiteradamente estos políticos han afirmado que no tienen ninguna responsabilidad e insisten en que las instituciones de control se equivocan, sin embargo, con el paso del tiempo y el avance de las investigaciones se va consolidando, tanto la responsabilidad fiscal, como penal y política que tiene el uribismo en Antioquia y que afecta a las personas habitantes del cañón del Rio Cauca y al país entero.