Las dudosas políticas y términos de FaceApp que tienen en alerta a expertos de seguridad

Si hay algo que gusta a los usuarios en las redes sociales es compartir contenido con los seguidores, amigos o familiares; incluso detalles de la vida íntima.

FaceApp, en estos momentos es la aplicación número uno en las principales tiendas de aplicaciones del mundo gracias a la difusión que ha tenido en las redes sociales.

Pero, ¿en qué consiste exactamente FaceApp y por qué están saltando las primeras alarmas entre los expertos en seguridad informática del mundo?

FaceApp es capaz de cambiar el aspecto del rostro de los usuarios utilizando efectos ansiados, envejecer o rejuvenecer, al protagonista de la fotografía con un realismo sorprendente.

La aplicación emplea un sistema neuronal basado en inteligencia artificial que analizar la fotografía que se sube de forma automática a sus servidores para lograr dichos efectos.

Sin embargo, la aplicación cuenta con una serie de términos que son algo dudosos, como el hecho de que se reservan el derecho a utilizar tu información personal con sus empresas en base a unas cuantas excepciones.

Al estar sus servidores en Rusia (fuera de la Unión Europea) dificulta que la aplicación sea legislada sobre protección de datos, la más exigente de las existentes en los países desarrollados.

Obviamente, el buen trabajo que realiza la aplicación cambiando nuestra cara y añadiéndonos o quitándonos años tienen detrás un extenso trabajo por lo que es seguro que la tecnología no ha sido barata.

Por otra parte, cuando se aceptan las condiciones de uso de la aplicación, se especifica en la petición de autorización que los datos pueden ser cedidos a terceros.

Lo que quiere decir que quienes compren FaceApp pueden usar la información de los usuarios a su antojo. Además, no suele ser un elemento en el que los usuarios reparen cuando continúan con la instalación.

Dani Creus, analista de seguridad de Kaspersky también advierte de los riesgos de compartir fotos con terceros: “Debemos asumir que al subir algo a la nube, perdemos su control”, explicó.