Juez de Bogotá ordena arrestar al periodista Gonzalo Guillen por desacato

La decisión del Juez 44 Civil del Circuito de Bogotá está relacionada con un caso que tuvo lugar en 2019, por unas afirmaciones dadas por el periodista en redes sociales.

El Juez 44 Civil del Circuito de Bogotá ordenó el arresto de tres días del periodista Gonzalo Guillén por supuestamente haber incumplido una orden judicial que lo obligaba a rectificar un comentario realizado sobre el ciudadano Carlos Barros.

La historia se remonta al 14 de diciembre de 2019 cuando Guillen aseguró en su cuenta de Twitter que esta persona (Carlos Rafael Barros Corrales) sería testaferro del narcotraficante Marcos Figueroa, alias Marquitos.

En el mensaje, el periodista aseguró que él y otra persona más, al parecer, estaban trabajando con la Oficina de Envigado. Barros pidió que se retractara de las afirmaciones realizadas, asegurando que las mismas eran falsas.

Twitter

El periodista fue notificado de una orden de arresto en su contra por desacato de una tutela que se profirió el pasado 25 de febrero de 2020 que le ordenaba rectificar el trino publicando una columna de opinión.

Así lo informó el periodista tras ser notificado: “Gané en primera tutela a gente de la Guajira y un juzgado civil me condenó en segunda a rectificar un trino publicando una columna de opinión en El Tiempo o El Espectador, que no tienen nada que ver. Además, fui condenado a tres días de arresto y a multa de cerca de $10 millones”.

En la orden de arresto se lee que la tutela promovida por Barros Corrales y ordena a la Policía Metropolitana de Bogotá “para que proceda de conformidad haciendo efectiva dicha sanción, e informando al Despacho el lugar y fecha donde se verificará la misma”

Tras expedirse la sanción, el periodista Guillén rectificó sus afirmaciones, asegurando que el comentario que escribió es una opinión que no tiene fundamento en una decisión judicial.

Ante esta notificación, la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) se mostró preocupada y aseguró que “las medidas ordenadas por el juez, en especial la orden de arresto, son desproporcionadas frente a los hechos, principalmente si se tiene en cuenta que el periodista ya publicó una rectificación”.

Explicaron que si bien en la acción de tutela se le había ordenado rectificar en medios nacionales, esta orden resulta desproporcionada si se tiene en cuenta que las publicaciones hechas por el periodista se hicieron únicamente en Twitter.

“La decisión de desacato dice que la rectificación del periodista en la que indicó que cumplía la orden de tutela e identificaba la publicación ‘no constituye una aclaración de la información no verás (sic); lo que compromete la responsabilidad subjetiva del demandado'”, dijo la Flip.

Para la Fundación, con estas decisiones se envía un mensaje adverso sobre el conocimiento y aplicación de los estándares de protección a la libertad de prensa en la administración de justicia.

Concluyen diciendo: “Hacemos un llamado para que se revise la decisión de desacato teniendo en cuenta dichos estándares y las rectificaciones, y conforme a ello se revisen las órdenes impartidas”.

Por su parte, el abogado Augusto Ocampo que defiende al periodista Guillén, aseguró que jurídicamente no se ha dicho la última palabra: “Respetuosos de las decisiones judiciales con el colega @JuanTrujilloC proyectamos la defensa jurídica del asunto… Acudiremos incluso a instancias internacionales”, dijo el defensor.