Jovita Osorio, la abuelita que murió por gas lacrimógeno que ESMAD lanzó y cayó en su casa

La mujer se encontraba en su casa cuando el ESMAD empezó a lanzar gases lacrimógenos contra los manifestantes.

Se trata de María Jovita Osorio, una mujer de 73 años, quien al momento de su muerte estaba en pijama en su casa ubicada el la ciudad de Cali pero no había podido dormir por los sonidos de las pedradas, las bombas aturdidoras y los gases lacrimógenos que lanzaba el ESMAD.

De repente, Jovita escuchó una fuerte explosión en el patio de su casa y todos los cuartos se llenaron de humo. Era un casquillo de gas lacrimógeno, un arma química utilizada para disolver protestas al aire libre.

Pero la abuelita no sabía si salir a la calle, ya que los ruidos de los enfrentamientos la asustaban por lo que decidió llamar a su hija Sandra y le suplicó que fuera a buscarla. No podía respirar, le ardían los ojos, la boca y se ahogaba.

Sandra llegó rápidamente a la vivienda donde estaba su madres y la llevó a la Clínica Rafael Uribe, pero Jovita sufrió un paro respiratorio del que pudieron estabilizarla siendo las 2:30 de la mañana. Lamentablemente, dos horas después, sufrió otro y falleció.

María Jovita Osorio había sido madre comunitaria los últimos 30 años de su vida. Se dedicaba a cuidar niños entre los dos y cinco años de edad.

42 muertos

La Defensoría del Pueblo informó que aumentó a 42 la cifra de muertos que se han registrado durante los 14 días del Paro Nacional en Colombia y los que corresponden a un capitán de la Policía y 41 civiles.

Entre tanto, permanecen extraviadas 168 personas y se han recibido 104 quejas de presuntas violaciones de Derechos Humanos, entre las que se contemplan agresiones contra la integridad, libertad de reunión, libertad de expresión y opinión, vida, y libertad personal.

La Defensoría precisó que se han establecido 182 corredores humanitarios en 26 departamentos para el tránsito de alimentos, vacunas, combustible, alimentos para animales, a través de 224 mediaciones en 138 mesas de diálogo.

Entre las muertes que se han registrado en medio del Paro Nacional y que ha conmovido a la ciudadanía es la del activista pereirano Lucas Villa, de 37 años, quien murió en las últimas horas luego de ser baleado en las manifestaciones que se realizaron el pasado cinco de mayo en esa ciudad.

A través de su cuenta oficial de twitter, la Defensoría del Pueblo rechazó el crimen del joven, quien permaneció durante seis días luchando por su vida en el hospital San Jorge de Pereira.

“Rechazamos de manera categórica este vil ataque que no tiene justificación alguna, así como cualquier acto de violencia que atente contra la integridad de las personas, máxime cuando están ejerciendo su derecho a la protesta pacífica”, publicó en twitter esa entidad.