Joven entrenador personal murió al medir mal la cantidad de suplemento proteínico

El hombre estaba en buena condición física pero una letal ingesta de una bebida energizante a base de cafeína le provocó la muerte.

El entrenador personal Thomas Mansfield, padre de dos hijos y con solo 29 años, ha muerto tras beber una bebida energética con 392 miligramos de cafeína por litro de sangre, el equivalente a 200 tazas de café, según ha revelado su autopsia.

El joven de Colwyn Bay (Gales del Norte) encargó un paquete de 100 gramos de cafeína en polvo para preparar bebidas complementarias en su casa y, con él, preparó accidentalmente una mezcla que contenía casi cinco veces una dosis letal.

Según ha explicado quien era su esposa, Suzannah Mansfield, quien concedió una entrevista al diario ‘Daily Mail’, su pareja empezó a «agarrarse el pecho» en el sofá de su casa tras beber la preparación y después le empezó a salir espuma por la boca.

En ese momento, salió corriendo a pedir ayuda a vecinos y familiares, que llamaron a una ambulancia. Los paramédicos llegaron a los pocos minutos e intentaron salvarle la vida con un desfibrilador, debido al ritmo cardíaco «extremadamente anormal».

Desde ahí, fue trasladado al hospital Ysbyty Glan Clwyd, en donde descubrieron que su ritmo cardiaco era «muy anormal», según los médicos. Aunque intentaron reanimarlo, terminaron declarando su muerte por toxicidad de cafeína.

Muerte por exceso de cafeína

El veredicto de la investigación se dio a conocer el martes, confirmando lo ocurrido y calificando el juez de instrucción esta muerte de «desgracia» debido a que, finalmente, la causa médica de su muerte fue la toxicidad por cafeína.

Todo parece indicar que el entrenador deportivo , en lugar de utilizar una báscula para pesar cantidades pequeñas, utilizó una normal, por lo que, en vez de medir la dosis en miligramos, midió las cantidades en gramos, lo cual fue fatal.

Por su parte, la empresa de suplementos Blackburn Distributions, argumento en su defensa que había tomado medidas para proporcionar una cuchara medidora y una hoja de instrucciones para evitar que vuelva a ocurrir un incidente similar.