Iván Duque y el empresario venezolano ligado al homicidio del presidente de Haití

Se trata de Antonio Intriago, el enigmático empresario venezolano acusado de pagar los viajes de los militares colombianos que habrían asesinado a Jovenel Moise.

El portal La Nueva Prensa reveló que la Casa de Nariño reconoció que «Iván Duque estuvo reunido en Miami» con el empresario venezolano Antonio Intriago, a quien se le señala de reclutar a militares en retiro colombianos que son acusados del asesinato del mandatario de Haití, Jovenel Moïse.

Ante la noticia, la Presidencia de la República inmediatamente aclaró que Iván Duque «no sostuvo ninguna reunión ni tiene vínculo alguno con el señor Antonio Intriago».

Sobre esa información, el Gobierno colombiano indicó que el 10 de febrero de 2018 Duque, entonces candidato presidencial, «se encontraba en un evento público de campaña en la ciudad de Miami, Florida, al que acudieron más de 1.200 personas».

«En el acercamiento propio de un evento público de campaña, el entonces candidato accedió a saludar y tomarse fotografías con algunos de los asistentes», agregó el comunicado, que entre otras cosas no explica si Intriago fue uno de los asistentes a ese evento.

Según La Nueva Prensa, el venezolano fue el encargado de llevar a cabo el pasado 23 de febrero de 2019 el célebre concierto de la ciudad de Cúcuta que se celebró en la frontera con el vecino país bajo el nombre “Venezuela somos todos”.

Intriago es propietario de varias empresas, entre esas CTU Security, la que, precisamente, contrató a la mayor parte de los exmilitares colombianos señalados de haber asesinado al presidente haitiano y dejado herida a su esposa, quien permanece recluida en un hospital de Miami.

Este lunes, el director de la Policía, general Jorge Luis Vargas, confirmó que la empresa que contrató a los colombianos para trabajar en Haití es CTU Security LLC (Counter Terrorism Unit Federal Academy). La firma está en el centro de la investigación del magnicidio que hoy sacude al país caribeño.

La página de CTU indica que es una compañía de venta de equipos de seguridad que también ofrece servicios de protección para personas y organizaciones desde empresas a colegios, de investigación privada y de entrenamiento de perros. De acuerdo con vecinos de la empresa CTU, Intriago iba dos o tres veces a la semana a recoger correos y ocasionalmente celebraba reuniones en dicho lugar. En las instalaciones habría un campo de polígono.

Intriago habría llegado a Florida en 2008 y se habría dedicado inicialmente a la instalación de cámaras y sistemas de seguridad. Así, poco a poco fue haciendo contacto con la comunidad venezolana, crecientemente numerosa en ese estado de EE.UU.; fuentes aseguraron que Intriago intentó ofrecer sus servicios y experiencia cuando se conformaba la Mesa de Unidad Democrática que buscó aglutinar a la oposición a Maduro.

Los registros de la licencias en Florida muestran que Intriago estaría autorizado para brindar servicios de seguridad y portar armas de fuego. En su prontuario hay un registro de orden de detención en su conta que data de 2011, pero sin que se especifique la razón.

Al parecer, Intriago tenía problemas con varias de sus empresas y en su contra se dieron varias órdenes de desalojo.

Intriago, supuestamente, se jactaba de tener contactos en Venezuela. Un exmilitar en retiro de la Florida, José Antonio Colina, presidente de la Asociación de Venezolanos Perseguidos en el Exterior, aseguró que el empresario intentó participar en la organización política de exiliados en Miami.

«Siempre se le vio dispuesto a querer colaborar. Siempre intentó colaborar en la comisión de seguridad o de comunicaciones, donde según él tenía cierta experticia, pero desde hace cinco años para acá, por lo menos en lo personal, no se supo más nada de él», declaró Colina.

Al parecer, Intriago se esfumó tras el magnicidio del presidente haitiano. Al parecer, tenía fotografías con varios agentes de la Policía en el sur de la Florida. Contaba con una vivienda en una de las vías más importantes del estado.