¡Impactantes relatos! Denuncian por acoso laboral y seאual a KOAJ

“Hasta con insultos, mi mamá trabajó 11 años con mucha humillación, yo le decía que dejara ese trabajo y me respondía que éramos pequeños y pagaban puntual”, relata una usuaria de Twitter

Varios trabajadores y extrabajadores de la reconocida empresa de ropa urbana y juvenil Koaj decidieron no callar más y dejar el miedo a un lado y exponer una grave situación que esta ocurriendo dentro de los almacenes de este empresa desde hace tiempo.

Juanita Camila Pérez, una víctima de acoso sexual, laboral y hasta humillación contó a través de cuenta de Instagram todo lo que sufrió por parte del entonces gerente de la tienda de Koaj en Gran Bosa Plaza, sur de Bogotá.

Además, según manifiesta en su denuncia, tras decidir contarle de lo sucedido al gerente de zona, la respuesta habría sido: “Que Brayan era un hombre y le daban ganas y más porque yo era bonita”.

Ante esta situación, Camila solicitó el cambio de tienda. Manifiesta que el 29 de diciembre del 2020 fue diagnosticada con covid, pero la empresa solo le respetó su incapacidad de tres días y no su orden de aislamiento.

Habría sido obligada a trabajar enferma, aún con el riesgo que eso puede implicar en un trabajo con alto contacto con el público.

La mujer asegura que el gerente de esa tienda la gritaba frente a los clientes y que aún continúa en tratamiento médico por distintos padecimientos.

Lo anterior, le produjo numerosas afectaciones a su salud, entre ellas varias relacionadas por las tareas de fuerza excesiva que le ponían a hacer.

Otros hechos

Tras conocer este caso, el rechazo a través de la redes sociales fue casi que de inmediato e incluso hay quienes realizan una campaña para no comprarle a tiendas KOAJ hasta que se pronuncien frente a este hecho.

Luego de las declaraciones de Camila, otras personas también se sumaron. En sus declaraciones se incluyen maltrato físico y verbal, amenazas, comportamientos machistas, presión injustificada, acoso sexual, entre otros comportamientos.

Entre tantos expuestos, sorprendió el de un joven que asegura que su mamá sufrió de abuso laboral y presión excesiva en la fábrica de PatPrimo hace varios años.

Es decir que el problema podría ser general y la tendencia indica que la mayoría de los trabajadores prefieren callar o aguantar por el simple hecho de depender económicamente de una empresa.

“Hasta con insultos, mi mamá trabajó 11 años con mucha humillación, yo le decía que dejara ese trabajo y me respondía que éramos pequeños y pagaban puntual”, relata una usuaria de Twitter identificada como Esther Gavi.