Gilberto Tobón y Daniel Quintero: el dolor de cabeza de Uribe y Fajardo en Antioquia

Tobón y Quintero han puesto en jaque la derecha paisa y se convirtieron en la pesadilla que mostró la verdadera cara del uribismo.

No ha sido fácil para el pensamiento independiente y alternativo en la misma capital del uribismo en Antioquia hacerse un espacio, dónde se han dado la mayor cantidad de asesinatos extrajudiciales conocidos como falsos positivos o la tierra donde murieron líderes y líderesas como Jesús María Valle o Fabricia Córdoba.

En Antioquia los nombres de Pablo Escobar, Carlos Castaño, ‘Don Berna’ o Ramón Isaza están ligados a la desaparición y la violencia extrema, por eso, quizás no se había logrado consolidar políticamente verdaderos liderazgos que, inclusive, llegarán a puestos de poder como la Alcaldía de Medellín.

Daniel Quintero y Gilberto Tobón Sanín son una anomalía en el sistema perfecto que habían creado entre grupos armados, el empresariado más poderoso y una academia de élite que elegían los mandatarios y a través, de grandes recursos de pauta lograban manipular la opinión.

Hoy, se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para el uribismo y el fajardismo. El doctor Gilberto Tobón que, con sus trinos, entrevistas y videos logró convencer a muchos antioqueños y en general en el país de las verdaderas intenciones de la ultra derecha y el agazapado Compromiso Ciudadano, movimiento de Sergio Fajardo, que considera el profe Sanín como la plataforma del candidato perfecto de la oligarquía.

Daniel Quintero por su parte no sólo se convirtió en el alcalde mas joven y con mayor votación de la historia de Medellín lejos de la maquinaria de la derecha, sino que ha logrado tomar la esquina de la anticorrupcion y no ha parado de denunciar legal y mediáticamente casos como el billonario desfalco en Hidroituango.

Daniel Quintero, alcalde de Medellín / Google

Tobón y Quintero han puesto en jaque la derecha paisa y se convirtieron en la pesadilla que mostró la verdadera cara del uribismo en la que caben concejales como Daniel Duque y Alfredo Ramos, que hoy trabajan en equipo para evitar perder el poder que aún les queda a sus jefes políticos y jugarse el futuro en las legislativas y las presidenciales donde tienen una alcaldía menos y sí todo sale bien, para el profe Gilberto también en el senado contarán con un opositor muy fuerte y respaldado por la opinión.