GALERÍA | Ella es la primera policía transgénero de Colombia

Así fue la lucha legal de Andrea Cortés, la primera mujer transgénero en la Policía de Colombia, para ser aceptada en la institución.

Se trara de Andrea Cortés Guarín, de 26 años, la primera mujer transgénero en hacer parte de la Fuerza Pública en Colombia.

Andrea es patrullera de la Policía, está estudiando Comunicación Social y su meta es, a través de su trabajo, convertirse en una abanderada de los derechos de las mujeres y de la comunidad LGBTI.

Dice que llegó a ser aceptada en la Policía luego de una difícil batalla legal en la cual, inicialmente, la institución no quería reconocer su derecho al libre desarrollo de su personalidad.

La joven se incorporó a la institución años atrás cuando se reconocía como un hombre homosexual. Pero con el paso del tiempo se reafirmó en la idea de que era necesario empezar a transformarse físicamente.

Andrea nació en Bucaramanga, es la mayor de tres hermanas y afirma con orgullo que fue su mamá, Jackeline Cortés Guarín, la que vio por ellas y las sacó adelante.

“Mi mamá es una mujer muy trabajadora, honrada, que nos enseñó a luchar por nuestros sueños, pero siempre sobre la base del respeto por los demás”, contó Andrea en una entrevista con el diario El Tiempo.

Contó que cuando empezó su transformación en la Policía, empezó a recibir la discriminación al interior de la institución y por eso decidió imponer una acción de tutela con la ayuda de Diana Navarro Sanjuán, una abogada trans.

Así logró que el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Popayán les diera la razón en 2018 y reconociera los derechos que ella tenía para transformar su sexualidad por lo que la institución finalmente reconoció la orden del tribunal y permitirle a Cortés continuar activa en sus funciones.

“Cuando yo entré a prestar mi servicio militar como auxiliar de la Policía, la Institución sabía que yo era homosexual. Esa condición hoy es avalada y respetada en la Fuerza Pública”, señaló Andrea, quien cuenta que lo único que le pidieron fue que se comportara de manera profesional.

Se incorporó a los 18 años como auxiliar regular y la enviaron por tres meses a la Escuela de Policía ubicada en Vélez (Santander). Al culminar su capacitación prestó su servicio en Vélez, Chipatá y Guabatá, todos municipios en Santander.

Ese año y medio en el que Andrea estuvo como auxiliar le sirvió para descubrir su vocación de servicio a la comunidad y se enamoró del trabajo que venía desempeñando. También tomó dos grandes decisiones en su vida: seguir la carrera de policía e iniciar su transición a mujer.

Se graduó en enero de 2016 como el patrullero Fabio Cortés Guarín, y fue designada al departamento de Cauca. Viajó a Popayán y a los nueve días la trasladaron para el municipio de Santander de Quilichao. Fue en ese momento en el que ella les informó a sus superiores sobre su identidad como mujer trans.

Una psicóloga que evaluó a Andrea le sugirió que pusiera en regla sus documentos, y que lo hiciera legalmente cambiando su nombre: “En un permiso viajé a Bucaramanga (en septiembre de 2017), y fui a la Registraduría y cambié mi registro civil y mi cédula. Y regresé con una contraseña que me identificaba como Andrea Cortés Guarín”, señaló.

Así, quien hasta ese punto era reconocido en la Fuerza Pública como un patrullero, notificó a la Policía Nacional que a partir de ese momento era Andrea Cortés, de sexo femenino, para que se hiciera los respectivos cambios en su documentación.