Fiscalía acusa formalmente a policías que descubrieron caso de ‘Ñeñe’ Hernández

Se trata del mayor Yefferson Tocarruncho y el sargento Wadith Velásquez, quiénes son señalados de interceptar ilegalmente a tres de sus subordinados que eran sospechosos de actos corruptos en Cali.

La Fiscalía General acusó formalmente al mayor Jeferson Tocarruncho y al sargento Wadith Velázquez, por los delitos de violación ilícita de comunicaciones en concurso heterogéneo con utilización ilícita de redes y comunicaciones, falsedad ideológica de documento público y fraude procesal; sin embargo, los uniformados se declararon inocentes.

Los uniformados fueron durante varios años dos agente de la Dijín de la Policía detrás de pistas para entender quién asesinó a Óscar Rodríguez Pomar el 18 de agosto de 2011 en el barrio El Prado de Barranquilla. No obstante, dentro de esa investigación, lograron vincular al presunto narcotraficante Marcos de Jesús Figueroa García, más conocido como Marquitos Figueroa, y estaban tras la pista de ‘Ñeñe’ Hernández.

Los policías son procesados por presuntamente haber participado en la interceptación ilegal de las líneas telefónicas de cinco de sus compañeros de la Institución de manera irregular dentro de la investigación que se adelantaba contra Hernández por un homicidio.

“La Fiscalía General de la Nación acusa formalmente al señor Jefferson Fabián Tocarruncho, por la comisión de los delitos ya mencionados como determinador de esas conductas y al señor Wadith Miguel Velázquez García, como autor material de los siguientes delitos: violación ilícita de comunicaciones en concurso homogéneo y sucesivo en cinco hechos, teniendo en cuenta que son cinco las interceptaciones y cinco las víctimas de esta actividad delictiva en concurso heterogéneo de utilización ilícita de redes de comunicaciones en concurso con el delito de falsedad ideológica en documento público y en concurso heterogéneo con el delito de fraude procesal”, explicó.

Cuando les imputaron cargos, en ese momento el fiscal del caso, Daniel Hernández, señaló que lo hicieron, para establecer si cinco de sus compañeros que trabajaban en Cali habrían robado un dinero mientras realizaban un allanamiento en la capital del Valle.

Mayor Jefferson Tocarruncho y el sargento Wadith Velásquez / Fiscalía

En el afán de establecer la responsabilidad de los uniformados, agregó la Fiscalía, el mayor Tocarruncho “creó esta idea criminal” de interceptarlos sin el permiso de un juez, como lo exige la ley, y mintiéndole a la fiscal que llevaba el caso del asesinato de Rodríguez Pomar, Jenny Ortiz Ladino.

Víctimas

De acuerdo con la investigación de la Fiscalía, el mayor Tocarruncho le habría ordenado al sargento Velásquez, interceptar ilegalmente los celulares de sus compañeros Pedro Cita, Yeferson Santiesteban, Edwin Calderón, Alejandro Garzón Fuentes y Carlos Rodríguez.

También, se conoció que en medio de las ‘chuzadas’ supuestamente se implementaron traslados sorpresivos como represalias por denunciar ante la Procuraduría. A los uniformados Calderón y Cita los trasladaron hacia el departamento del Cesar.

María Mónica Urbina y ‘Ñeñé’ Hernández / Google

Las grabaciones del escándalo

En una de esas grabaciones, hechas por los uniformados Tocarruncho y Velásquez, el hermano mayor del ‘Ñeñe’ Hernández, José Guillermo el Goyo Hernández, asegura que financió parte de los gastos de campaña en los departamentos de Cesar y La Guajira.

Otro audio corresponde a una llamada entre el Ñeñe y María Claudia Daza —conocida como Caya o Cayita, exasesora del expresidente y senador Álvaro Uribe—, en la que celebran que una política de La Guajira, familiar del supuesto narcotraficante Marcos Figueroa, adhirió a la campaña.

Finalmente, una grabación entre Daza y María Mónica Urbina, viuda del ‘Ñeñe’, en la que hablan de una fiesta familiar de los Hernández en la que invitan a Duque, todo esto en pleno Festival Vallenato y supuestamente coordinado tanto con “Iván” como con Alicia Arango, hoy ministra del Interior.