Epidemiólogos colombianos están preocupados por el fin de la cuarentena

El susto va más allá del posible riesgo que existe de un rebrote si no se cumplen con las normas de bioseguridad.

Epidemiólogos del país han mostrado su preocupación debido a que en los últimos días se bajó el número de pruebas para detectar COVID-19 que se hacían en Colombia.

Además de que este lunes 31 de agosto sería el último día del aislamiento preventivo obligatorio y el comienzo del nuevo aislamiento selectivo, anunciado por el presidente Iván Duque.

Según el Gobierno Nacional, esta nueva etapa que comienza mañana (1 de septiembre) está basada en el testeo masivo para encontrar casos positivos de Coronavirus, que coincide con la reducción en las cifras de pruebas en todo el país.

De acuerdo con cifras oficiales, el pasado 14 de agosto Colombia procesó 41.434 pruebas, la cifra más alta de toda la pandemia en el país.

Sin embargo, ese número cayó y ayer (domingo) solo se reportaron 26.879 pruebas PCR y, si se suman las de antígenos, la cifra solo rondaría los 30.000 testeos.

Luis Alexander Moscos, viceministro de Salud / Google

Desde el Instituto Nacional de Salud también reconocen que hay una preocupación porque no hay pruebas represadas y los mismos laboratorios han notado una reducción en la cantidad de test para procesar.

Además, está claro que Colombia ya tiene capacidad para procesar más de 55.000 pruebas al día.

Ante esto, la posición del Gobierno es que la vigilancia de COVID-19 no se basa en pruebas y es más que eso, por ejemplo, en otros indicadores como las muertes, hospitalizaciones y ocupación de UCI.

Sobre el tema, el viceministro de Salud, Luis Alexander Moscoso, explicó que el país está en un periodo de fases y en cada una se adoptan diferentes mecanismos y políticas.

“Esta fase de caída, en la gran mayoría de los territorios, hemos venido observando una disminución de las personas en consulta externa demandando servicios de salud, en urgencias y en UCI”, afirmó Moscoso.

Según él, también se puede argumentar esta baja en las pruebas con que a mediados del mes pasado se adoptó el cambio de modelo que se centra en que solo se toma una prueba a una persona del grupo familiar y cuando hay alguien sintomático o con un nivel de riesgo.

“Eso ha disminuido la concentración de personas en grupo familiar y ha favorecido el aislamiento de grupo familiar. Lo tercero, veníamos haciendo un tema de testeos masivos en algunos sitios y estábamos obteniendo positividad extremadamente baja”, insistió el funcionario.