Policías son enviados a la cárcel por casos de violencia física, sexual y pornografía infantil

El primer caso El hombre fue judicializado por los delitos de acceso carnal violento agravado, acto sexual violento agravado, feminicidio en grado de tentativa y violencia intrafamiliar agravada.

Suministrada

Un fiscal de la Unidad de Delitos Sexuales de Bogotá, con apoyo de la Policía Judicial Sijin (Mebog), logró la judicialización de Jhon Fernando Cruz Niño, por los delitos de acceso carnal violento agravado, acto sexual violento agravado, feminicidio en grado de tentativa y violencia intrafamiliar agravada.

“La Fiscalía a través de la seccional Bogotá, judicializa a un hombre que al parecer maltrataba a su excompañera sentimental, física, verbal, psicológicamente y sexualmente, en un inmueble ubicado en la localidad de Engativá”, indicó el director seccional de Bogotá, José Manuel Martínez Malaver.

De acuerdo con la investigación adelantada, se trata de un oficial de la Policía activo quien al parecer maltrató a su excompañera sentimental en hechos ocurridos en agosto de 2019, enero y julio de 2021, en la residencia de la víctima, ubicada en el barrio Unir de la localidad de Engativá, occidente de Bogotá.

“Se conoció que la mujer se separó de Cruz Niño por este tipo de agresiones; sin embargo, él la habría seguido ultrajando, al punto de causarle lesiones con arma cortopunzante, asfixiarla y tratar de ahorcarla”, indicó la Fiscalía.

El pasado 4 de agosto, se hizo efectiva la orden de captura en contra de Cruz Niño, quien en las audiencias preliminares no aceptó los cargos y fue asegurado con detención intramuros por el Juzgado 25 Penal Municipal, con función de control de garantías de Bogotá.

Por otro lado, también se conoció el caso del patrullero Iván Javier Díaz Cuesta, quien también fue enviado a la cárcel señalado de intimidar a una menor de edad para que sostuviera relaciones íntimas con él entre los meses de enero y febrero de 2015 en Medellín.

De acuerdo con la Fiscalía, la víctima es una menor de 13 años, quien fue contactada a través de redes sociales por un sujeto que se identificó como Andrés Mejía, quien, después de ganarse su confianza, le pidió fotografías y videos íntimos a través de WhatsApp.

La investigación, realizada por un fiscal del Centro de Atención Integral a Víctimas de Abuso Sexual (Caivas), permitió establecer que después de recibir el material audiovisual el investigado habría amenazado con golpear a la adolescente y con publicar las imágenes si no sostenía relaciones con él.

La menor habría accedido a las pretensiones del hombre por lo que las peticiones fotográficas se habrían hecho cada vez más frecuentes y más subidas de intensidad. Sin embargo, la Fiscalía logró evidenciar que el encuentro sexual nunca se materializó.

Por estos hechos, la Fiscalía obtuvo medida de aseguramiento en centro carcelario en contra del patrullero de 33 años de edad, como presunto responsable de actos sexuales con menor de 14 años de edad, en concurso homogéneo y sucesivo, y pornografía con persona menor de 18 años. Sin embargo, el uniformado no aceptó los cargos.