Decir groserías nos ayudaría a soportar el dolor: experimento científico

Detrás de la reacción de ‘echar un madrazo’ cuando nos golpeamos o nos caemos tiene un sentido psicológico claro: ayudarnos a soportar el dolor.

Así lo concluyeron científicos de la universidad de Keele en el Reino Unido, tras un experimento con 67 voluntarios, según recoge la publicación especializada ‘Ars Technica’.

En el experimento, los analizados debían meter las manos en un balde con agua muy fría y repetir cuatro palabras, una de ellas ‘fuck’, una reconocida grosería en inglés.

Al tiempo se analizaba la frecuencia cardíaca de los pacientes. Quienes usaron la grosería sin límite soportaron por 40 segundos más la prueba de dolor.

Universidad de Keele en el Reino Unido / Google

En el portal de ‘Frontiers in psychology’ se detalla que el uso de las palabrotas en el experimento elevaron el umbral y la tolerancia al dolor en un 33%.

Del mismo modo, esta situación podría aplicarse a situaciones de dolor emocional, dicen los científicos que adelantaron el experimento, el cual nació cuando uno de los participantes se interesó al ver a su esposa, durante un parto, vociferando groserías.