De cómo las redes sociales cambian los rostros tristes a vidas felices y agradecidas

Doña María Ligia, una mujer de 76 años, nunca imaginó que las redes sociales cambiarían su vida por completo. Esta es su historia.

Las redes sociales se han convertido en una herramienta poderosa para hacer llamados de solidaridad y empatía en época de pandemia, este es el caso de Doña María Ligia, una mujer de 76 años que gracias al llamado que se hizo a través de Twitter pasará a tener una mejor calidad de vida.

Esta semana se hizo viral un trino con el siguiente mensaje: “Twitter, invoco tu magia, me ayudan, necesito 6 millones de pesos para terminar de arreglar su casa, si 600 personas donan de a 10mil pesos, ella tendrá una vivienda digna y no pensará que su casa se cae cada vez que llueve. Cuenta de ahorros Bancolombia 00816921601. Porfa dale RT”, este párrafo acompañado de la imagen de una adulta mayor en el interior de una casa en precarias condiciones; la autora, María Alejandra López Cano, una periodista de la ciudad de Medellín, nunca imaginó el alcance que iba a tener su tuit.

Rápidamente se empezó a compartir, y la solidaridad no se hizo esperar, llegaban donaciones de todas partes del país, inclusive del exterior, personas conmovidas con la situación de la señora María Ligia, pero ¿Cuál es su historia?

María Ligia tiene 76 años, vive con su hijo de 55 años que tiene una condición médica incapacitante que le impide conseguir un empleo, ambos residen en la ciudad de Medellín en un barrio de la comuna 16, Belén Rincón, sector Los Juaquinillos, una zona donde sus habitantes son de procedencia muy humilde. Ella y su hijo sobreviven al mes con $80.000, tienen energía prepagada, y lo servicios básicos.

Esta historia empezó a tener eco por la condición de la casa en donde viven, está en muy mal estado, el techo está sostenido por unas escaleras de madera, tejas de asbesto con docenas de huecos por donde el agua se filtra, además el piso es de tierra, cada que llueve su casa se convierte en un lago de lodo y todo el pasillo es invadido por canecas que intentan menguar los estragos, los vientos levantan el techo, María Ligia duerme en un camarote con la esperanza de que si el techo se llega a caer la cama de arriba la pueda salvar de la tragedia, algunos muros están inestables y con un peligro inminente de caer.

María Alejandra, quien difundió esta historia, llegó a ella a través de una líder barrial, Sandra Puerta, quien sabía de las obras sociales que había encabezado la joven comunicadora en el barrio y que podrían conseguir la ayuda para María Ligia. “Yo sabía que íbamos a conseguir la ayuda, pero nunca imagine que fuese así de rápido” comentó Sandra.

La campaña de una casa para María Ligia inició en el mes de junio, hasta el día 27 de julio se había recolectado 11 millones de pesos, de la misma manera, a través de las redes sociales, además una fundación llamada “Un viejo Favor” se había unido a la causa y también obtuvieron recursos por medio de ellos, incluso ellos acudieron a la ayuda de un ingeniero para presupuestar cuánto dinero se necesitaba, y determinó que alrededor de 17 millones de pesos para remodelarla, por eso en el mensaje del tuit se hacía referencia a que hacían falta 6 millones de pesos.

Al día siguiente, María Alejandra revisó la cuenta bancaria y había recolectado $20.879.240 más de lo esperado, ahora había que ponerse manos a la obra, ese mismo día visitó; junto con Sandra (la líder), Andrés (el arquitecto) y Julián (productor y quien ha documentado todo el proceso) a María Ligia para darle la maravillosa noticia de que tendría una casa construida por 20 millones de pura solidaridad.

El 28 de julio, a las 8:57 P.M. esta historia empezó a tener forma, son estas cosas las que hacen que las personas tengan fe en los buenos actos y se unan a las causas, por estos días de incertidumbre y miedo, son estos relatos los que hay que compartir y ver como las personas se unen por una misma causa, ayudar.

La felicidad de Doña María Ligia quien agradece por la solidaridad de los colombianos / Suministrada