Cristo crucificado tallado en un árbol despierta devoción previo a la Semana Santa

La obra, que fue hecha por Pedro Antonio Ortega, un humilde hombre de Valledupar, fue tallada en un árbol de almendra que ya estaba seco.

Un Cristo crucificado tallado en un árbol en el Parque de Las Madres en Valledupar, Cesar, tiene impresionados a los habitantes de esa ciudad y a miles de usuarios en redes sociales.

La obra fue realizada por Pedro Antonio Ortega, un humilde hombre de 47 años, quien gracias a sus habilidades pasó de ser un desconocido a ser admirado por muchos coterráneos.

La escultura se trata de un Jesús agonizante, con los ojos entrecerrados, la boca semiabierta, tallado sobre un árbol de almendro que ya estaba seco y tiene una altura cercana a los tres metros.

La escultura fue tallada en un árbol de almendro seco / Twitter

“Convirtió este árbol en una magnífica escultura. Para mí representa a un ser humano olvidado por la sociedad, amarrado, maniatado, situado a la vista de todos para que lo observen con expectación”, comentó un artista plástico de la región.

Incluso, el alcalde de Valledupar, ‘Mello’ Castro, se desplazó hasta el lugar donde está ubicado el denominado ‘Cristo del Árbol’, para expresar su admiración por el trabajo del hombre.

“He visitado a Pedro Ortega, el escultor del ‘Cristo del Árbol’ del Parque de las Madres, para expresarle mi admiración. Esta es una muestra del gran talento que existe en Valledupar y que como administración estamos dispuestos a apoyar”, publicó el alcalde en su cuenta de Twitter.

La imponente figura religiosa fue tallada hace pocos días y se emplearon en este proceso varias herramientas: formones, cinceles, martillo, escofinas, serruchos, buriles, cuchillos afilados, hachas y limas, con las que poco a poco el artista fue dando forma a su imaginación.

“Mi maestría es la calle, mis principios son independientes, reflejo los dones que Dios me ha dado de una manera sencilla. No quiero que me den dinero por este trabajo, mi propósito es entregarle cuentas a Dios por todo lo que he aprendido”, explicó convencido el artista.

Ortega pertenece a una dinastía de carpinteros forjados en el barrio Obrero de la capital del Cesar, se sumergió en este arte a temprana edad, su talento natural lo llevó a trabajar a la Escuela de Bellas Artes de Valledupar.