COVID-19 habría llegado a Colombia desde febrero y de otro país diferente a Italia

Un estudio llevado a cabo por la Universidad del Rosario, en colaboración con el Instituto Nacional de Salud (INS) y el Ichan School of Medicine at Mount Sinai de EE.UU, afirma que el COVID-19 habría llegado al país en febrero, un mes antes que se registrara el primer caso.

El estudio indica que el primer evento de introducción al país pudo ser el 15 o 17 de febrero, siendo Francia el origen más probable. Esto significaría un cambio importante en lo que hasta ahora se sabía de la llegada del COVID-19 a Colombia, supuestamente, en marzo.

“De 81 linajes o mutaciones del COVID-19 alrededor del mundo, los resultados de la investigación mostraron que en el país circulan 11 linajes distintos”, aseguró Juan David Ramírez, director del laboratorio de microbiología de la Universidad del Rosario y líder de la investigación.

“La secuenciación del genoma del virus permite hacer una vigilancia de alta resolución de esta epidemia. Con estos datos se puede determinar el origen y dispersión de este al poder establecer los distintos tipos de virus que circulan en diferentes regiones geográficas”, comentó.

Explica el experto que estos tipos se definen como linajes, que son mutaciones del virus que se acumulan en el tiempo; es decir, que el virus descrito inicialmente en Wuhan, China, es diferente al de ahora. De igual manera, los análisis de las mutaciones del virus permiten establecer la escala temporal en la cual estos linajes se introdujeron en una región geográfica en específico.

El informe dice que “hasta el pasado 5 de abril se informaron dos secuencias del genoma del SARS-CoV-2 en Colombia reportadas por el INS. La primera, de una muestra recolectada en Medellín de un paciente de 28 años, que se agrupó con los miembros del linaje B, que incluye principalmente secuencias de origen chino. El segundo, recogido el 6 de marzo de un paciente en Bogotá, de 10 a 20 años, perteneciente al linaje A2a, correspondiente a cepas de origen europeo.

Para Ramírez, la disponibilidad de estos dos genomas ha proporcionado información importante sobre la existencia de diferentes introducciones de SARS-CoV-2 en Colombia. Sin embargo, se necesitan más genomas para conocer los linajes circulantes en el país.

Mapa de los linajes descritos en Colombia / Universidad del Rosario

Los supuestos primeros departamentos con COVID-19

El primer evento se asoció con el linaje A2 cuya introducción ocurrió el 17 de febrero, casi un mes antes de reportarse el primer caso en Colombia. Este se detectó en Caldas, siendo Francia el origen más probable. El segundo evento identificado correspondió al linaje A2a, que se detectó en el departamento de Antioquia, siendo México la ubicación ancestral más probable.

El tercer evento involucró dos muestras estrechamente relacionadas que pertenecen al linaje B que se detectaron en Antioquia. La ubicación ancestral más probable en este caso fue Estados Unidos, dijo Ramírez. El cuarto evento correspondió a una introducción en Antioquia, donde Polonia fue identificada como la ubicación ancestral más probable.

El quinto evento correspondió al departamento de Nariño y se identificó a Vietnam como la ubicación ancestral más probable. Finalmente, un sexto evento puede haber estado relacionado con cualquiera de los siguientes departamentos: Tolima, Antioquia o Valle del Cauca con origen Español, agregó el investigador.

“Este es el primer análisis sólido de los genomas del SARS-CoV2 en Colombia y América Latina y proporciona información importante para la toma de decisiones en términos de vigilancia y planificación de medidas efectivas contra la propagación de la pandemia. Los estudios futuros en el país y en la región deberían considerar la secuenciación de genomas completos de más pacientes, incluidos los casos de contacto y los grupos dispersos para una mejor estimación de las rutas de transmisión. Además, los estudios que buscan cualquier asociación clínica entre el linaje y la gravedad de la enfermedad”, afirmó Ramírez.

Para el director del Laboratorio de Microbiología de la Universidad del Rosario, “nuestros hallazgos muestran la múltiple y temprana introducción del virus en el país y respalda la relevancia de la vigilancia genómica y la necesidad fundamental de establecer esfuerzos coordinados para generar datos genómicos en América del Sur que permitan realizar análisis integradores para descubrir la dinámica del SARS-CoV-2 a nivel continental”.