VIDEO | Concejal de Bogotá denuncia la muerte de 9 jóvenes en el interior de un CAI que se quemó

Ese día uno de los jóvenes detenidos falleció en el CAI y 8 más fueron muriendo paulatinamente debido a la gravedad de las quemaduras.

El concejal de Bogotá por el partido Alianza Verde, Diego Cancino, está realizando a través de sus redes sociales una grave denuncia sobre los hecho que ocurrieron el pasado 4 de septiembre, en la Estación de Policía de San Mateo, en Soacha.

Según manifestó el cabildante, ese día alrededor de 20 hombres, sobre todo jóvenes, privados de la libertad, le prendieron fuego a una cobija en protesta por la negativa de los uniformados que se encontraban en dicho CAI de permitirles visitas.

“Ese 4 de septiembre sufrimos otra masacre en la estación de Policía de San Mateo”, dice Cancino en una grabación, quien además aseguró que las autoridades no han investigado lo que sucedió esa tarde que dejó como saldo nueve reclusos muertos.

Un joven murió ese mismo día y los otros ocho en los días siguientes por la gravedad de las quemaduras, de primer y segundo grado en hasta el 90 % de sus cuerpos, dice el concejal, al tiempo que mostró imágenes de personas sosteniendo fotos de los jóvenes.

“Hablamos con varias mujeres, madres, hermanas, compañeras de algunos de los 9 muchachos que fallecieron a causa de las quemaduras de 1 y 2 grado en el 90% de sus cuerpos y sus testimonios son desgarradores: ‘No hicieron nada, los dejaron morir como perros, sin ninguna empatía’, ‘Ojalá se quemen esas gonorreas’, ‘Dejen que se quemen esas ratas hijuep*tas’ les dijeron a las familias, incluidos niños pequeños, que veían la escena con angustia afuera de la Estación”, dijo Cancino.

En otro testimonio, una de las mujeres que perdió a su hijo, contó: “Había más de 20 policías y ninguno hizo nada por ayudarlos, ninguno hizo nada para que los muchachos no se quemaran. […] No se les dio la gana. La Policía lo que hizo fue cruzar sus manos y dejar que el fuego se propagara. Nosotros comenzamos a romper vidrios, quitamos las rejas, hubo familiares que entraron con extintores y apagaron el fuego, pero ya era demasiado tarde porque los muchachos se quemaron”.

Según Cancino, versiones de los familiares señalan que además de la omisión, habría sido un agente de policía quien atizó el fuego pateando un elemento indeterminado al interior de la celda. Incluso una de las familiares dijo que en el dictamen se indica rastros de gasolina en el cuerpo de uno de los muchachos fallecidos.

Al respecto el concejal pidió a la Procuraduría General de la Nación que inicie un proceso de vigilancia especial en relación con las múltiples irregularidades denunciadas por los familiares y teniendo en cuenta que estas personas se encontraban bajo la responsabilidad, custodia y al cuidado del Estado.

Cancino señala que lo ocurrido es un caso de abuso policial. Ese día, agregó, había 20 jóvenes que que estaban siendo “maltratados” y “torturados” y que no recibían comida. Señala que los policías “dejaron prender en llamas a esos muchachos”.

El comandante de la Policía de Cundinamarca, el coronel Cesar Ovidio Castro, se refirió a la denuncia argumentando que “los detenidos inician el fuego de colchonetas y eso generó un incendio, en el que lamentable se quemaron estas personas”, afirmó el coronel Castro, quien aseguró que ante esa situación, los policías reaccionaron y rescataron heridos.

El coronel Castro explicó en entrevista con Blu Radio, que por el mismo material de los colchones el fuego se propagó rápidamente y que esto fue lo que terminó afectando a los mismos internos, quienes en el amotinamiento iniciaron el fuego.

“Desde el mismo momento, como Comandante dí a conocer lo que había pasado. Esa actividad ha sido pública”, agregó el alto oficial, quien insistió en que “nunca se ha ocultado información, “lo que ha habido es información”, y negó que se haya presentado negligencia de los uniformados para auxiliar a los detenidos.

“Pusimos a disposición de la Fiscalía y de la Justicia Penal Militar y se aperturaron las investigaciones correspondientes”, insistió el coronel, quien aseguró que ese mismo día el CTI de la Fiscalía inició las investigaciones para establecer cómo ocurrieron los hechos.

El concejal pidió a la Procuraduría General de la Nación que inicie un proceso de vigilancia especial en relación con las múltiples irregularidades denunciadas por los familiares y teniendo en cuenta que estas personas se encontraban bajo la responsabilidad, custodia y al cuidado del Estado representado en este caso en la Policía.

Y agregó: “Necesitamos también que la Fiscalía presente de manera urgente los hallazgos de la investigación que adelanta desde hace dos meses”, dijo el concejal.

Las familias denuncian que han recibido amenazas y esperan que luego de dos meses de espera, les den una explicación de lo que pasó porque hasta la fecha nadie ha dicho nada.

“Es indispensable que las investigaciones penales y disciplinarias indaguen por la actuación de todos los agentes de Policía que prestaban servicios en la Estación de Policía de San Mateo al momento de los hechos, así como de posibles actos de encubrimiento de superiores, además de escuchar a los familiares y sus versiones sobre las múltiples irregularidades que allí se presentaron”, señaló el concejal Diego Cancino.