Con walkie-talkie y a través de un vidrio, hijos se despiden de su madre que murió por Coronavirus

Sundee Rutter, de 42 años y madre de seis hijos, en el estado de Washington, en los Estados Unidos, perdió la batalla dos semanas después de haber enfermado por el nuevo Coronavirus COVID-19.

Lamentablemente ninguno de sus hijos pudo despedirla como hubiera sido normal en otras circunstancias, ya que todos sus miembros fueron forzados -como medidas preventivas- a pasar los momentos finales de Sundee alejados de ella para no contagiarse.

Sus hijos, entre los 13 y 24 años, estaban perdiendo a su madre, apenas ocho años después de que su padre muriera. Se reunieron afuera de la habitación del hospital, y los empleados del Providence Hospital pensaron en algo para que pudieran hablar con ella.

Sundee Rutter / CNN

“Tomaron un walkie-talkie y lo pusieron junto a su cama, en la almohada”, le contó su hijo Elijah Ross-Rutter, de 20 años, a Alisyn Camerota de CNN. “Le dije que la amaba… que no debería preocuparse por los niños”, añadió.

“Nosotros, los hermanos mayores, vamos a asegurarnos de que todo esté bien con los más pequeños y de que crezcan para ser los adultos que mi madre querría que fueran”, recordó el joven.

Elijah Ross-Rutter, 20 años / CNN

Sundee, una luchadora de la vida, sintió los primeros síntomas el 3 de marzo. Tenía fiebre y dificultad para respirar, se presentó ante el Providence Regional Medical Center sin embargo fue enviada de vuelta a su casa de Everett, donde vivía.

Pero el 7 de marzo, cuando los síntomas no se habían ido, regresó. Finalmente la admitieron y sería trata por neumonía. Al día siguiente, los resultados de los análisis estaban disponibles: tenía COVID-19.

Al comienzo, sus hijos pudieron visitarla. Para ellos era una “supermujer”, debido a su historial luchando contra un cáncer de seno del que ya se estaba recuperando.

La única condición que los médicos y enfermeros le habían exigido era que portaran máscaras de protección para evitar el posible contagio. “Ni siquiera quieren tocar a mi mamá”, contó Ross.

Sundee y sus hijos / CNN

“Ella me enviaba mensajes con corazones pero no respondía”, contó la joven. Pero a los pocos días, Sundee fue completamente aislada. Al principio le dejaron que pudiera enviar mensajes de texto. Pero el 16 de marzo, sin contacto alguno con sus hijos, falleció.

Desde que la historia de los Rutter se conoció, miles de personas en todo los Estados Unidos hicieron donaciones para la familia. En total recaudaron 275 mil dólares que serán utilizados para solventar a la familia en estos duros años por venir.

Así lo decidió el mayor de los hermanos, Tyree, de 24 años, quien ahora será quien guíe al resto en este grave momento. “Ella era una supermamá, ¿sabes?”, concluyó. Y no pudieron tomarla de la mano en su instante final.