Con signos de tortura y dentro de una bolsa, encuentran a sargento del Ejército que estaba desaparecido

El estado de salud del suboficial es bueno, pese a lo sucedido no presenta lesiones de gravedad, estará recibiendo apoyo psicológico y algunos días de reposo.

Atado de manos, pies y cuello; y dentro de una bolsa, fue encontrado el cuerpo son vida del sargento Ricardo Ayala Guarín, quien se encontraba desaparecido desde el pasado martes 9 de noviembre después de salir de las instalaciones del Batallón de la Novena Brigada de la ciudad de Neiva.

Pese a que desapareció en el Huila, el suboficial del Ejército Nacional fue descubierto por un poblador cerca a una finca ubicada en Florencia, Caquetá. El hombre, quien en un principio pensó que se trataba de un cuerpo sin vida, dio aviso a las autoridades que confirmaron su identidad.

Según la información de RCN Radio, Ayala Guarín se encontraba con cadenas que tenían candados dentro de una tula que fue abandonada a un costado de la vía, en una zona de difícil acceso, fría y montañosa. Con aparente hipotermia y algunas lesiones, el oficial fue llevado a un centro asistencial.

Ante la aterradora noticia, la Institución se pronunció a través de un comunicado en el que indican que apenas se supo de la aparición, al uniformado se le brindaron todas las ayudas necesarias y se procedió rápidamente a identificar a la persona para saber si se trataba del sargento Ayala.

“Una vez se tiene información del hallazgo del sargento segundo Javier Ricardo Ayala Guarín, en la vereda Jerusalén, del municipio de Florencia, Caquetá, desde el Huila fue enviada una comisión para conocer de su estado de salud y apoyar con las labores investigativas”, se lee en el documento.

Por su parte el doctor Carlos Hernán Calderón Franco, director médico encargado de la Clínica Medilaser S.A de la capital caqueteña aseguró: “El paciente Javier Ricardo Ayala, sargento segundo del Ejército Nacional, fue atendido por el grupo médico, se le prestaron los servicios de primeros auxilios, fue valorado y en este momento se encuentra en el área de observación”.

Revista Semana había informado que Ayala al parecer había denunciado amenazas, luego de descubrir irregularidades de manejos en una de las dependencias del batallón, razón por la que Javier Ricardo Ayala, solicitó el traslado de la ciudad de Bogotá, lugar donde se encontraba, para otra unidad, con el fin de salvaguardar su integridad.

Pese a que ya apreció, con base en esto y otros aspectos que están analizando los investigadores, tratan de confirmar o descartar la posible implicación que lo anterior tendría, en la misteriosa ausencia del militar y encontrar otras hipótesis posibles.

Según el diario de la capital huilense, La Nación, la desaparición del sargento Ayala está siendo investigada por las autoridades competentes, ya que hasta el momento se desconocen las causas de la ausencia misteriosa del uniformado y hasta el momento nadie se ha pronunciado para entregar detalles.

Sin embargo, algunos detalles de la investigación que fueron revelados por el mencionado medio, la desaparición del suboficial se presentó en horas de la mañana del día martes 9 de noviembre apenas salió de la guarnición militar trotando, al parecer rumbo a su vivienda en Neiva.

“El sargento se observa salir del Batallón Tenerife, las cámaras lo captan en pantalonetas negras y camiseta realizando deporte; la información que se tiene es que Ayala se presentó a las cinco de la mañana para la formación y el trote diario, pero ante la lluvia no se realizó la jornada, por lo que él se fue; a las 7:30 de la mañana debía retornar a la unidad, pero nunca lo hizo, pasaron las horas y fue entonces cuando sus familiares generaron la alerta”, precisó una fuente militar a la Nación.

Pese a que su hogar queda muy cerca del lugar donde desapareció, el hecho fue rápido y no dejó ningún tipo de rastro a la vista de los ciudadanos. Por otro lado, los familiares denunciaron, que además de temer por lo que le pudiera pasar en manos de sujetos malos, el uniformado presenta una enfermedad que le exige tomar un medicamento todos los días.

El estado de salud del suboficial es bueno, pese a lo sucedido no presenta lesiones de gravedad, estará recibiendo apoyo psicológico y algunos días de reposo. Entre tanto, la situación sigue en curso con los investigadores que en los próximos días entregarán minuciosamente detalles del hecho que movió a toda una ciudad.