Cambiar las luces de su vehículo al LED resulta preligroso para los otros conductores

Existe hoy una gran tendencia en la industria de iluminación a que todo sea con ledes. Esto se inició en el mercado para casas, oficinas y espacios públicos, pero cada vez es más común verlo en la industria automotriz.

En el parque automotor no es raro encontrar conductores buscando cambiar a bombillos con esta tecnología en los faros principales, que originalmente tenían bombillos halógenos.

Pero este cambio trae muchísimas discusiones sobre seguridad, desempeño, durabilidad y diseño que nos llevan a preguntar: ¿si funcionan bien los bombillos ledes en todos los carros?

La respuesta no es universal, porque depende de si se trata de un vehículo nuevo que trae originalmente esta tecnología o uno que usa otro tipo de bombillo y se quiere convertir a led.

En el caso del carro nuevo, con el producto original, ¡la respuesta es sí!, porque los diseñadores de la lámpara tomaron desde el inicio una fuente de luz led, con unas características de flujo luminoso peculiares, que tiene un tamaño de la fuente de luz, necesita disipación de calor y unas condiciones eléctricas que hacen que estas luces sean mejores y mucho más seguras en la vía.

Vehículo con luces LED de fábrica. Foto: Google

Por ejemplo, con los sistemas avanzados actuales es posible tener las luces permanentemente altas y un sistema detecta cuáles segmentos de la luz que emite el led se pueden eliminar temporalmente para no encandelillar a las personas que vienen en sentido contrario. Esto genera más seguridad al dueño del vehículo, a los conductores y a los peatones que están alrededor.

En el caso del vehículo que trae originalmente otra tecnología y se quiere convertir a led, la respuesta es: ¡generalmente no!

Al instalar un bombillo led donde antes funcionaba un halógeno o un incandescente se modifica todo lo referente a la fuente de luz, o sea, el tamaño de la fuente de luz (antes filamento, ahora chip led) y su posición, el flujo luminoso producido, la disipación de calor y el componente eléctrico.

El resultado de la modificación es una proyección de luz que generalmente enceguece a los demás conductores y que no tiene la suficiente profundidad, ya que los chips ledes actuales no logran tener el flujo luminoso en un espacio tan pequeño como el que producía originalmente el filamento.

LED significa Light Emitting Diode. Foto: Google

Los fabricantes de estos bombillos ledes deben agregar una fuente de luz más grande que el tamaño original del filamento si quieren cumplir con el flujo luminoso, haciendo que los faros de los vehículos proyecten luz en puntos donde se suponía no debían hacerlo: en los ojos del conductor que viene en sentido contrario.

El led es una tecnología revolucionaria y positiva para los vehículos, pero cambiar los bombillos tradicionales por los ledes puede comprometer su seguridad y la de los demás conductores en las vías.