Así es cómo Argos se confabulaba con otras cementeras para manipular los precios del mercado

También se conoció que la compañía se aprovechó de la situación de violencia que ocurría en Colombia en el año 2010 para comprar terrenos a precios irrisorios.

El Grupo Empresarial Antioqueño, más conocido como GEA, es un matrimonio que nació en el año 1985 y tuvo como propósito crear una condiciones económicas y de poder que pudieran utilizar a su antojo para beneficiarse de varios sectores de la economía, como es el sector del cemento, de los alimentos, tabaco, café, sector bancario, etcétera.

La creación de este grupo significó la personificación del poder en manos de unos pocos, que se aprovechan del control que ejercen en el mercado para dominar el resto del empresariado. Tanto así, que se valen de estrategias ilegales y antiéticas para lograr sus cometidos.

Argos, la empresa insignia del GEA ha estado investigada en varias ocasiones por cartelización empresarial, es decir, ha hecho acuerdos con dos o más empresas para fijar precios y manipular el mercado cementero. Esta práctica corrupta les permite lucrarse en detrimento de otras empresas que se mueven en el mismo sector económico.

Argos ha sido sancionado varias veces por recurrir a esta estrategia corrupta. Entre las sanciones se encuentra una en el año 2017, cuando la Superintendencia de Industria y Comercio acusó a Argos, Cemex y Holcim de beneficiarse mutuamente fijando precios del cemento para repartirse el mercado entre 2010 y 2012. La multa por esto fue de 200 mil millones de pesos para las tres empresas.

Otra sanción fue impuesta en 2018 por el Consejo de Estado, pues se acusó nuevamente a Argos, Cemex y Holcim por cartelización empresarial en el año 2005. La multa para Argos por fijar precios del cemento fue de 923 millones de pesos, una cifra miserable, si se tiene en cuenta que Argos es una empresa que tiene presencia en el extranjero con varias filiales que le generan millonarios ingresos.

En 2021, se conoció otro caso de cartelización ejercida por Argos en Estados Unidos. Este escándalo le costó a Argos 20 millones de dólares, dinero que acordó pagar con la división antimonopolio del Departamento de Justicia de Estados Unidos por su conducta corrupta y antiética.

Argos no solo ha tenido estas conductas anticompetitivas en el mercado, sino que se ha aprovechado de la situación de violencia que ocurría en Colombia en el año 2010 para comprar terrenos a precios irrisoriamente bajos, promoviendo el despojo de tierras en la región de Montes de María.

Usaron figuras jurídicas que le daban el toque de legalidad que necesitaban para engañar a los campesinos de la región y valerse de su vulnerabilidad ante la situación de violencia y desplazamiento que estaban viviendo para la compra de esas tierras a precios “de huevo”. Es así como Argos logró conseguir 26 fincas o Unidad Agrícola Familiar.

Los Magistrados de Restitución de Tierras lograron determinar que la actuación de Argos fue consciente, pues era de conocimiento público que esa región estaba atravesando una ola de violencia que dejó a 473 mil campesinos desplazados y olvidados.