Aprueban eutanasia a joven de Pasto tras ser víctima de brutal agresión en un bar

El caso de Érika volvió a estremecer al país luego de que medios locales confirmaran que sus agresoras siguen libres

Luego de tres años de sufrimiento y una incansable lucha legal, Érika Yanira Morales, quien quedó cuadripléjica tras una brutal agresión en un bar, ha obtenido la aprobación de la EPS Emssanar S.A.S. para acceder a la eutanasia.

El caso de Érika volvió a estremecer al país luego de que medios locales confirmaran que sus agresoras, identificadas como Glair Gómez y Leidy León, siguen en libertad a pesar de haber sido señaladas como responsables del ataque que destrozó la vida de la joven.

La agresión ocurrió en junio de 2021, cuando Érika, de 17 años, fue golpeada brutalmente con una botella en la cabeza a las afueras de un bar en Pasto. El impacto la dejó en coma por un año y siete meses y, al despertar, había perdido la movilidad total de su cuerpo, la capacidad de hablar y dependía de asistencia mecánica para respirar.

Condenada a un sufrimiento irreversible, Érika decidió solicitar una muerte digna, pero su petición fue rechazada inicialmente al no considerarse una enfermedad terminal. Sin embargo, con el respaldo de su hermana Tatiana y una ardua batalla legal, la eutanasia fue finalmente aprobada.

La familia Morales, además de enfrentar la despedida de Érika, sigue clamando por justicia. ¿Por qué sus agresoras aún no han sido capturadas? Mientras Érika se prepara para el descanso que tanto anheló, el país se pregunta cómo la impunidad sigue permitiendo que los responsables caminen libres.

El día de la agresión

El desafortunado hecho ocurrió el 2 de agosto de 2021, cuando la joven, que aún no había alcanzado la mayoría de edad, llegó a un establecimiento comercial de la ciudad, y en confusos hechos se presentó la agresión.

De acuerdo con declaraciones entregadas por Tatiana Morales, hermana de la joven, a Noticias Caracol, luego del incidente, del que aún se desconocen muchos detalles, Érika fue atacada por dos mujeres y “a causa de esos golpes mi hermana sufrió un infarto cerebral múltiple con múltiple incapacidad”.

Al llegar a un hospital, la joven permaneció por algún tiempo en estado crítico. Luego de algunas semanas, fue desconectada de los equipos, pero su cuerpo no respondió. No obstante, tras un año y siete meses en ese estado, recuperó la conciencia, pero perdió la movilidad de su cuerpo, y desde entonces ya no le es posible respirar por sus propios medios.