Águilas pasan por Colombia migrando al norte pero en el Tolima las están cazando

Se trata de las águilas cuaresmeras que viajan todos los años desde el sur del continente para migrar hacia el norte, pues son originarias de Canadá y Estados Unidos.

Su viaje de retorno al norte comienza cuando empieza el inverno en el sur, abarcan 13 países diferentes y recorren entre 10.000 y 15.000 kilómetros durante su travesía.

Llegan a Colombia entre marzo y abril, para descanzar en el Cañón del Combeima de Ibagué, Tolima, abarcando la época de la Cuaresma, lo que originó su nombre local.

Las aves recorren entre 10.000 y 15.000 kilómetros durante su travesía. Foto: Google

Sin embargo, cuando las águilas se detienen en este punto de su viaje, es decir en Tolima, lamentablemente son atacadas por los cazadores que utilizan balas de perdigones o agroquímicos.

Las águilas cuaresmeras son admiradas por lugareños y turistas debido a su belleza y por el gran espectáculo que protagonizan al momento de sobrevolar sobre el Cañón.

Visitantes de países como Alemania, Francia y Holanda llegan hasta ese punto del territorio colombiano para ver la riqueza de fauna de la zona.

Sin embargo, las águilas cuaresmeras, de las que en el 2005 llegaron un millón al Tolima, enfrentan una gran amenaza por cuenta de los cazadores.

En el 2005 llegaron un millón de águilas cuaresmeras al Tolima. Foto: Google

«Hemos tenido reportes de que las cazan para comerlas y que, incluso, ahora hay competencias para saber qué cazador logra matar más», dijo a EFE el director ejecutivo de la Fundación Río Cocora, Pedro Álvaro Bahamón.

Cuando las águilas se encuentran en la noche reposando en los árboles, los cazadores llegan con linternas que apuntan a las pupilas de los animalitos, las desorientan y luego le disparan a todo el grupo.

Por consiguiente, es de esperarse que el número de ejemplares de la especie esté descendiendo dramáticamente, tanto así que las autoridades ambientales de Ibagué, estiman que si mucho llegarán este año 150.000 a su destino. Mientras que en el 2005 se recibieron más de un millón.

Para concienciar a la comunidad sobre la importancia de estos «visitantes extranjeros» como controladores biológicos, la Fundación Río Cocora, la Policía Ambiental y Cortolima, entre otras entidades, llevaron a cabo recientemente la «Fiesta de las Aves».

Como parte de esta iniciativa 700 niños de las instituciones educativas del Cañón del Combeima fueron sensibilizados sobre los motivos por los cuales se debe permitir en Colombia que las águilas cuaresmeras sigan el viaje de vuelta a casa.

Por otro lado, Jorge Enrique Cardoso, director general de Cortolima, asegura que la caza de las águilas se debe a la falsa creencia de que su carne posee cualidades afrodisíacas.

Durante el largo recorrido, las aves descansan en el Cañón del Combeima. Foto: Google

Advirtió además que quienes practiquen estas actividades incurrirán en una falta al artículo 328 del Código Penal, que declara ilícito el aprovechamiento de los recursos naturales renovables como la fauna.

El delito estipula penas entres cuatro y diez años de prisión, además de multas hasta los 35 mi salarios mínimos diarios legales vigentes.