Madre e hijo se reencuentran después de 34 años de estar separados

Carlos Alberto Martínez Alvis vive en el barrio Cantaclaro, sector La Represa, en el sur de Montería, está casado y es padre de dos hijas,durante toda su vida tuvo el anhelo de conocer a su madre biológica y luego de 34 años pudo lograr su sueño.

Carlos fue adoptado desde los cinco años de edad por Nacira Isabel Alvis, su abuela paterna (fallecida), cuando vivían en el municipio de Chinú, Córdoba, ella le reveló en algún momento que Genara Isabel Beltrán Basilio (su mamá) se lo entregó porque no podía tenerlo debido a su situación económica, además en ese entonces era solo una menor de 16 años.

El joven al conocer la verdad sobre su origen quiso conocer el paradero de la mujer que le dio la vida y decidió contar su historia en un medio de comunicación local, lo que sirvió para que hoy día se diera dicho encuentro.

“Por fin voy a conocer a mi madre, quiero ver el rostro de la persona que me trajo a este mundo y darle las gracias por eso, no tengo palabras”, expresó Carlos minutos antes de conocer a su verdadera madre.

Luego de varios intentos fallidos para que Carlos y Genara se conocieran, por fin el día sábado 7 de septiembre se encontraron. El hombre que buscó a su madre fue llevado por la Policía desde Montería hasta la Estación del municipio de Puerto libertador donde lo esperaba su progenitora.

Cuando Carlos bajó del vehículo, algunos vecinos creyeron que se trataba de algún detenido. Al verse, madre e hijo se fundieron en un abrazo. La pequeña figura de Genara Isabel de 61 años de edad, quien es cristiana se aferró al hijo que creyó muerto toda la vida. Carlos tuvo que inclinarse para corresponderle al afecto que en ese instante le entregaba su madre.

Fue un abrazo eterno, intenso con lágrimas y dolor, pero a la vez con alegría. Luego, agarrados de la mano como dos novios, recorrieron las instalaciones de la Estación Policial.

Final Genara y Carlos le agradecieron a la Policía Nacional por facilitar que se conocieran. Después de conversar un rato, madre e hijo acordaron otro reencuentro familiar.